Los tejones no resultaron ser tan huraños como se creía

Tejón tallado en madera. 
Conrad Gessner, 1551 / Wellcome Images, flickr

Un equipo de zoólogos ha aplicado métodos de radiofrecuencia y de procesamiento de la información para observar animales con la ayuda de sensores diseñados para analizar los movimientos de objetos de valor (por ejemplo, en los métodos de seguridad para el cuidado de obras de arte). Esta tecnología, aplicada a los tejones, nos da una nueva idea de cómo funciona su vida social. La complejidad de sus relación resultó ser mucho más complicada de lo pensado: resulta que, en particular, estos animales no siempre se instalan en áreas definidas y suelen hacer “viajes” a asentamientos de tejones vecinos. El trabajo ha sido publicado en Methods in Ecology and Evolution.

El tejón común (Meles meles), es un animal omnívoro de la familia de las comadreja, aunque tienen una preferencia por roedores, ranas y lagartijas. Antes de hibernar, puede alcanzar un peso de 34 kg. 

Los tejones transforman significativamente el lugar a su alrededor, ya que suelen cavar una madriguera de varios pisos (asentamientos), con lo cual cambian la composición de las plantas alrededor. 

Hasta ahora se creía que los tejones son animales muy territoriales que no suelen salir de sus madrigueras. También se consideraba que vivían en familias monógamas, pero estudios recientes demostraron que la mitad de los tejones son hijos de machos que viven en otras madrigueras. 

Los autores del trabajo de investigación observaron tejones que habitan en los bosques del Reino Unido en el transcurso de 13 semanas. La densidad de la población estudiada fue mayor a los 40 individuos por metro cuadrado. Solo en el territorio de observación, se encontraron 201 adultos y 53 cachorros, pertenecientes a 23 grupos sociales. Para el estudio, fueron capturado 32 adultos, a quienes se les instalaron unos sensores. El método de radiofrecuencia permitió saber en dónde y a qué hora se encontraba un individuo cada 0.4 segundos.

Interacción entre diferentes tejones durante la segunda semana del experimento. Las hembras están indicadas en cuadrados; los machos, en círculos. 
Stephen A. Ellwood / Methods in Ecology and Evolution, 2017

Los científicos aseguran que el uso de sensores RFID y el análisis estadístico de la información que usaron en su trabajo permitieron obtener resultados muy detallados. Así, se descubrió que los tejones interactuaba el 16% del tiempo con tejones de otros grupos sociales. 

Es importante estudiar la distribución y el carácter de las relaciones sociales de los tejones porque estos animales representan un peligro para la ganadería, ya que son transmisores del agente causante de la tuberculosis en el ganado. 

Ana Kaznadzei

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