Seropositivos que no contagian, anillos contra el VIH: lo último del Sida desde París

“Undetectable=Untransmittable” (algo así como “Si no se detecta, no se transmite”) es el eslogan de una reciente campaña de concientización Prevent Access Campaign, un colectivo global que conduce una campaña para servicios de salud públicos y otros tomadores de decisiones implementen en sus políticas sanitarias el concepto de que un seropositivo que mantiene al día su toma de antirretrovirales no supone un peligro para quienes lo rodean, incluyendo sus parejas sexuales e incluso tomando en cuenta la posibilidad de que puedan engendrar descendencia. En suma: si los medicamentos mantienen a raya al virus y con ello el paciente registra conteos normales de células T, revelando bajas cargas virales, el seropositivo no contagia.

Ello se ampara en un reciente estudio a gran escala de hombres homosexuales, presentado en la novena Conferencia Internacional del SIDA sobre la ciencia del VIH en París, hoy.

Bruce Richman, fundador de Prevent Access Campaign señala que urge difundir esta información entre pacientes diagnosticados pues mediante la concienciación de la importancia de la terapia retroviral se puede llegar a suprimir el contagio globalmente.

El estudio en cuestión, el más grande sobre riesgo de transmisión de VIH entre hombres homosexuales, llevó a investigadores australianos explorar las vidas sexuales y las tasas de VIH de más de 350 parejas homosexuales donde una persona es VIH positiva. Las parejas eran de Brasil, Tailandia y Australia.

Cada pareja informó de su actividad sexual al visitar clínicas involucradas en el ensayo y sus compañeros no contagiados fueron evaluados regularmente. Las parejas participantes informaron tener relaciones sexuales casi 17.000 veces sin preservativos entre ellos durante cuatro años, sin que se registraran nuevas infecciones.

Andrew Grulich, profesor de epidemiología de la Universidad de Nueva Gales del Sur en Australia, dirigió el estudio. "Nadie se infectó de su pareja".

Con ello no se busca recomendar a los seropositivos dejar de protegerse al tener sexo, pues este grupo tenía altos niveles de enfermedades de transmisión sexual, dijo Grulich a CNN, agregando que el 20% de los hombres en el ensayo contrajeron esos males cada año, sin embargo, no hubo infecciones por el VIH.

Aproximadamente el 10% de los hombres tenían ITS asociadas con el sexo anal, lo que los expertos habían pensado anteriormente que ayudaba a la transmisión del VIH.

 

Un anillo contra el Sida

Por otro lado, los avances para recortar nuevos contagios también abordan el desarrollo de nuevos dispositivos, más allá del condón, que eviten la infección. El último de ellos, un anillo vaginal que se ha vuelto popular entre las adolescentes, según científicos estadounidenses.

Mujeres y niñas de 15 a 24 años representan una quinta parte de las nuevas infecciones por el VIH en todo el mundo cada año.  

El anillo infundido con microbicidas se coloca en el cuello uterino y ha demostrado reducir las infecciones en un 56% sin implicar su uso una sensación desagradable en el sexo; de hecho, quienes lo usaron declararon que aumentó el placer.

El anillo flexible libera un fármaco antirretroviral llamado dapivirina durante un mes, que otorga la protección.

Los datos presentados en la misma conferencia mostraron que el 87% de las niñas tenían niveles detectables del fármaco en la vagina; 95% dijo que el anillo era fácil de usar; 74% dijo que no notó el anillo en el día a día.

En sociedades como algunas del África Subsahariana —habitada por la mayoría de mujeres que contraen Sida cada año— estos dispositivos suponen una ventaja, en la medida en que reduce la dependencia de que el hombre tenga que ser quien emplee un condón para tener sexo seguro.

 

Nacido con Sida, hoy a salvo

Un niño de Sudáfrica que nació con el VIH ha estado virtualmente libre del virus desde hace casi nueve años y no tomó medicamentos antirretrovirales durante la mayor parte de ese tiempo, según un nuevo informe presentado también en París.

El niño fue tratado con medicamentos para el VIH en sus primeros meses de vida, pero no ha recibido tratamiento hace ocho años y medio. Los investigadores esperan que al estudiar a este niño, puedan obtener una mejor comprensión de cómo el cuerpo de una persona puede, en algunos casos, controlar el VIH sin el uso de medicamentos diarios. Tal investigación adicional puede conducir potencialmente a nuevos tratamientos de acción prolongada contra este mal.

Hans Huerto

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