Embriones humanos modificados con CRISPR por primera vez en EE.UU.

Fotograma de vídeo que muestra la inyección de químicos en un óvulo humano. / Universidad de Salud y Ciencias de Oregón

Un grupo de científicos estadounidenses ha utilizado por primera vez la técnica CRISPR-Cas9 para modificar el genoma de embriones humanos en Estados Unidos. Según informa MIT Technology Review (del Instituto Tecnológico de Massachusetts), el equipo liderado por el biólogo Shoukhrat Mitalipov, director del Centro de Terapia Celular y Genética en la Universidad de Salud y Ciencias de Oregon en Portland (OSHU, EE.UU.), ha editado, por primera vez en el país norteamericano, el ADN de un gran número de cigotos, la fase embrionaria unicelular, fruto de la unión del óvulo con el espermatozoide.

La publicación señala que los embriones fueron generados mediante la técnica de fertilización in vitro, utilizando el esperma donado por hombres que padecen una patología hereditaria. Ninguno de los cigotos se desarrolló más allá de unos pocos días y tampoco fueron implantados en el útero de ninguna mujer. Los científicos llevaron a cabo la unión del óvulo con el espermatozoide al mismo tiempo que inyectaban el bisturí molecular de CRISPR-Cas9. Los resultados preliminares, que no han sido publicados todavía, no habrían detectado mutaciones en lugares no deseados del ADN.

Vídeo que muestra la inyección de químicos para la edición genética en un óvulo humano. / OSHU

Aún así, sigue siendo necesario descartar cualquier tipo de problemas de seguridad. Hace unos meses, se informó de que la técnica de edición CRISPR en ocasiones podía producir cambios genéticos off-target, es decir, que las tijeras cortaban en lugares no deseados, y que, en otras ocasiones, los cambios sí buscados solo eran asimilados por algunas de las células de los embriones. El resultado final es un temido efecto mosaico, en que un embrión, o quizás un individuo, tiene distintas secuencias de genes en las células de su organismo, algo que tampoco ha sucedido, aparentemente, en los experimentos del equipo de Portland.

Aunque Mitalipov no ha querido hacer declaraciones hasta que su investigación no sea publicada, sus resultados podrían demostrar que es factible utilizar la edición genética de forma segura y eficiente en embriones, para corregir genes defectuosos que causen determinadas enfermedades. En octubre del año pasado, un equipo de científicos en China ya anunció que habían aplicado CRISPR en embriones humanos. Más tarde, Reino Unido autorizó la técnica con fines de investigación, siempre que los cigotos no tuvieran más de site días y no se implantaran en el útero. Hace unos meses, la Academia Nacional de Estados Unidos dio luz verde al uso a medio y largo plazo de CRISPR-Cas9 para editar el genoma de embriones siempre que se utilizara para corregir errores genéticos que pudieran dar lugar a patologías de carácter hereditario, aunque, por el momento, el Congreso de Estados Unidos prohibe que cualquier embrión modificado pueda llegar a nacer.

Estas noticias son, indudablemente, muy prometedora sobre el papel, pero plantean muchos problemas técnicos y, por supuesto, éticos. Instituciones y científicos han alertado de que la edición de genes por medio de la técnica CRISPR abre la puerta al diseño de personas a medida, con mejoras y rasgos escogidos a voluntad. El debate ya ha comenzado en foros políticos y científicos de todo el mundo, pero aún falta mucho hasta que se llegue a un consenso sobre el impacto y las aplicaciones de la edición genética de embriones humanos.

Las siglas de CRISPR vienen de Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats (en español, repeticiones palindrómicas cortas agrupadas y regularmente interespaciadas) y es una revolucionaria herramienta molecular utilizada para editar o corregir el genoma de cualquier célula. Una especie de tijeras moleculares capaces de cortar cualquier molécula de ADN de una manera precisa y controlada, eliminando o insertando una nueva para activar o bloquear funciones del sistema inmune. Aunque, sobre todo con noticias como la modificación genética de seres humanos nos transporten a inquietantes escenarios de ciencia ficción, hay frentes en los que CRISPR demuestra que puede haber venido a mejorarnos la vida. Un ejemplo de ello es la edición de genes para, potenciamente, librarnos de algunas dolencias como la enfermedad de Huntington, el VIH, o la tuberculosis.

Beatriz de Vera
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