Ahora se podrá reprogramar el sistema inmunológico contra el cáncer o males autoinmunes

Células T asesinas rodean célula cancerosa (Wikimedia Commons).

Son las actrices principales del sistema inmunológico humano. Las células T son un tipo de linfocito llamado así porque se madura en el timo, una glándula ubicada al centro de nuestro pecho que produce este material, y constituyen la línea de defensa titular cuando algún elemento extraño invade nuestro organismo. Identifican, dan la señal de alerta a más células y eliminan incluso a los invasores.

No obstante, no son infalibles. En casos como el del VIH, las células T pueden quedar infectadas y borradas, inhabilitadas, y con ello dejar de cumplir sus funciones de combate, dejando abierta la puerta a una serie de patógenos en lo que se considera una infección permanente hasta el final de la vida del paciente. Por otro lado, en casos de enfermedades autoinmunes (artritis reumatoide o lupus, por ejemplo), tenemos a las células T sobre estimuladas, actuando incluso contra células saludables y que son parte integral de un organismo sano, al ser incapaces de reconocer eficientemente los patógenos.

Ambos, escenarios indeseables, pues el sistema inmunitario nos sirve bien cuando está calibrado debidamente.

De ahí la relevancia del método desarrollado por investigadores de los Institutos Gladstone, quienes, manipulando la función de ciertas células inmunes, pudieron ayudar a restablecer el equilibrio del sistema y crear nuevos tratamientos para atacar estas enfermedades. De ello da cuenta un documento publicado en la revista Nature.

La reprogramación de células T específicas ha consistido, más precisamente, en convertir las células proinflamatorias que aumentan el sistema inmunitario en células antiinflamatorias que lo suprimen, y viceversa.

Particularmente se trabajó con células T efectoras, del tipo que activa el sistema inmunológico, y reguladoras, que ayudan a controlar el sistema inmunológico y evitar que ataque a células sanas. El equipo identificó un fármaco que puede reprogramar las células T efectoras y convertirlas en células T reguladoras mediante un mecanismo metabólico.

“A través del descubrimiento y caracterización mecánica de una pequeña molécula de ácido aminooxi acético que reprograma a las células T efectoras en células T reguladoras, se demuestra que el aumento de la transaminización [transferencia de aminoácidos desde un glutamato], principalmente catalizado por GOT1 [transaminasa glutámica-oxaloacética, una enzima crucial en el metabolismo de aminoácidos]”, señala el documento.

Sheng Ding, profesor de química farmacéutica en la Universidad de California, San Francisco, y autor del trabajo, señala que el método de reprogramación abre el campo de desarrollo de nuevas terapias de enfermedades autoinmunes, por ejemplo, pues la conversión de células T efectoras en células T reguladoras podría ayudar a reducir la hiperactividad y restablecer el equilibrio del sistema inmunológico, tratando así la raíz de la enfermedad.

Además, el estudio podría mejorar las terapias utilizando células madre. Al menos en teoría, la producción de células T reguladoras podría promover la tolerancia inmune y evitar que el cuerpo rechace las células recién trasplantadas.

"Nuestro trabajo también podría contribuir a los esfuerzos en curso en inmuno-oncología y el tratamiento del cáncer", explicó Tao Xu, becario postdoctoral en el laboratorio de Ding y primer autor del estudio. "Este tipo de terapia no apunta directamente al cáncer, sino que trabaja en la activación del sistema inmunológico para que pueda reconocer las células cancerosas y atacarlas".

Hans Huerto

Si te gustó esta noticia, entérate de más a través de nuestros canales de Facebook y Twitter.

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.