Un día sin notificaciones puede dejarte secuelas hasta dos años después

Martin Pielot es un investigador en interacción computadora-humanos que trabaja para la firma de telecomunicaciones Telefónica, en España. Hace dos años, a través de su blog, convocó al desafío Do not Disturb (“no molestar”) en el que los voluntarios tenían que pasar 24 horas continuas sin recibir notificación alguna a través de dispositivos electrónicos.

Ahora, un documento publicado en ACM MobileHCI da cuenta de los efectos de esas 24 horas en los 30 voluntarios, cuyas resonancias aún hoy continúan afectando sus vidas. Para bien.

Claro, no fue un camino sencillo: cuando convocó al reto en la Universidad Carnegie Mellon, en Pensilvania, este tenía una extensión de una semana. Como es de esperarse, no hubo ningún voluntario. Resignado a recortar a un solo día, el experimento logró convocar a participantes.

Entre las conclusiones consignadas en el documento al respecto, se indica que el equipo comparó las declaraciones y auto apreciación de los voluntarios sobre el día sin notificaciones y las relacionadas con un día regular: “Sin notificaciones, los participantes se sintieron menos distraídos y más productivos. Pero, también se sentían incapaces de ser tan sensibles como se esperaba, lo que hizo que algunos participantes se sintieran ansiosos y menos conectado con su grupo social”.

"Si la gente no piensa en uno como alguien probablemente responda rápidamente [a una notificación], era poco probable que [el participante] se sienta estresado durante el desafío, pero si se tenía un jefe que espera una respuesta rápida, entonces las cosas eran diferentes", dice Pielot a New Scientist.

En contraste con los informes de autopercepción de los participantes, al final del experimento, alrededor de dos tercios de ellos declararon su intención de cambiar la forma en que administran sus notificaciones. Dos años más tarde, la mitad de los participantes sigue adelante con esos planes.

De acuerdo con el estudio de 2016 de Kantar TNS, Connected Life, a nivel mundial 8 de cada 10 internautas tienen acceso a un smartphone y 4 de 10, a una tablet. El número de usuarios de smartphones representa cerca del 40% de la población mundial. Un mundo entrecruzado por las notificaciones las 24 horas del día, tomando en cuenta que tan solo Facebook cuenta con más de 2.000 millones de usuarios activos cada mes.

De ahí la necesidad de implementar pequeñas barreras o límites al uso de estos dispositivos móviles y la manera en que interrumpen nuestras horas con sus notificaciones. De acuerdo con Anna Cox, del Centro de Interacción del University College London, es recomendable apagar las notificaciones de correos electrónicos cuando estamos con amigos o quitarse el smartwatch al llegar a casa, según reporta New Scientist.

Hans Huerto

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