Optar por terapias alternativas duplica el riesgo de muerte por cáncer

Modelo para acupuntura. /Max Pixel

"¿Sabes como se llama la medicina alternativa que funciona? Medicina". Esta popular frase, del humorista inglés Tim Minchin, resume la opinión científica acerca de todas las terapias sanadoras que cobran popularidad y ante las que podría surgirte la duda de su eficacia. Pero no, dentro de la ciencia no hay debate: ni la homeopatía, ni el reiki, ni las flores de Bach son menos patraña que el horóscopo o los mentalistas. Y lo más importante: son peligrosas.

La elección de la medicina alternativa para tratar el cáncer curable en lugar de los tratamientos convencionales, no solo evita cualquier posibilidad de recuperación, sino que, según un nuevo estudio publicado en la revista del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, aumenta en más del doble el riesgo de morir. Investigadores de la Universidad de Yale (EE.UU.) analizaron 10 años de registros en la Base de Datos Nacional del Cáncer de 2004 a 2013 e identificaron 281 pacientes que habían presentado cáncer de mama, próstata, pulmón o colorrectal en etapa temprana, pero decidieron renunciar a los tratamientos convencionales y se decantaron por enfoques alternativos. Aunque constituyen solo una pequeña minoría de los pacientes de cáncer en general, la muestra es importante porque su decisión de rechazar los tratamientos convencionales se saldó con nefastas consecuencias.

En ell cáncer de mama, se multiplica el riesgo por seis

Cuando los investigadores compararon sus tasas de supervivencia con 560 pacientes que se enfrentaban a los mismos diagnósticos, pero que optaron por recibir quimioterapia convencional, cirugía y/o radiación, los individuos que eligieron tomar medicina alternativa tenían, por lo general, dos veces y media más probabilidades de morir en un plazo de cinco años.

Y las perspectivas fueron aún más graves en tres de los subgrupos de cáncer: las personas que tomaban medicina alternativa para el cáncer de mama tenían 5.68 veces más probabilidades de estar muertas en cinco años; para el cáncer colorrectal fue de 4,57 veces, y el cáncer de pulmón, 2,17 veces.

Lo que redujo el promedio general fue el cáncer de próstata, para el cual no hubo una asociación estadísticamente significativa entre la medicina alternativa y la muerte temprana, pero, como reconocen los investigadores, eso es probable porque el cáncer de próstata es una enfermedad que progresa lentamente. "Ahora tenemos pruebas que sugieren que el uso de la medicina alternativa en lugar de las terapias de cáncer muestra peores resultados en la supervivencia", afirma en oncólogo e investigador principal del estudio, Skyler Johnson.

Jóvenes con educación superior, pero mal informados

El equipo reconoce que la investigación no examinó qué medicinas alternativas particulares fueron tomadas por los pacientes estudiados, y no hay inferencia de que todos los enfoques alternativos sean igualmente eficaces o ineficaces. "Podrían ser hierbas, botánicos, homeopatía, dietas especiales o cristales de energía, que son básicamente piedras que la gente cree que tienen poderes curativos", explicó Johnson a New Scientist.

Es un área complicada, porque mientras que el estudio demuestra que, en general, las medicinas alternativas no muestran nada parecido a la eficacia en reducir el riesgo a corto plazo de muerte en casos de cáncer (más bien lo contrario), ocasionalmente, algunos medicamentos tradicionales, como ciertas hierbas, podrían contener propiedades moleculares útiles para ayudar en la lucha contra la enfermedad. Pero, lamentablemente, sin pruebas científicas rigurosas, es imposible saberlo con certeza, y no siempre es fácil para la gente para diferenciar entre el asesoramiento médico confiable y la pseudociencia omnipresente que abunda en Internet.

Esto último es especialmente relevante, dado que los investigadores encontraron que quienes eligieron tomar medicina alternativa en el estudio eran en general jóvenes, con mayores ingresos y más educación, pero a pesar de estas ventajas, eligieron formas no convencionales de tratamiento. "Estos pacientes deberían estar mejor informados que el grupo de terapia estándar, pero no lo están. Son pacientes jóvenes que podrían curarse, y los practicantes de medicina alternativa sin escrúpulos le están vendiendo aceite de serpiente", se lamentan, y esperan que, con estos nuevos datos, sea más fácil para los médicos ayudar a comunicar algunos de los riesgos que rodean a las medicinas alternativas para tratar el cáncer. 

Afortunadamente, ante la abrumadora oferta de trucos de magia que solo hacen crecer el bolsillo del timador, hay algunas buenas noticias, como la resolución de la comisión de lucha contra la pseudociencia y la falsificación de los estudios científicos, presidida por la Academia Rusa de Ciencias, que publicó un memorándum en el que califica a la homeopatía como pseudociencia; o la normativa de la Comisión Federal del Comercio estadounidense, que obliga a los remedios homeopáticos tienen que someterse a las mismas normas que otros productos con fines curativos. En otras palabras, las compañías americanas deben, a partir de ahora, tener evidencia científica confiable antes emitir enunciados relacionados a la salud en los que clamen que sus productos pueden curar ciertas condiciones o enfermedades. Pasos firmes para acabar con ella.

Beatriz de Vera
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