No uses caritas felices en correspondencia formal: pueden verte como incompetente

La primera impresión de una persona puede depender de la sonrisa. Durante la presentación a un nuevo colega, uno puede ser percibido como más amistoso y con mayor autoridad y conocimientos si sonríe, en comparación con profesionales de ceño fruncido.

No obstante, científicos israelíes y holandeses demostraron que esta situación cambia radicalmente si la presentación se da en el ámbito de la comunicación electrónica por escrito. Si en una correspondencia de trabajo hay emoticones sonrientes, estos se consideran como signo de incompetencia y, prácticamente, no mejora la primera impresión sobre la persona. La investigación fue publicada en la revista Social Psychological and Personality Science.

Los científicos llevaron a cabo experimentos online y offline. En el primero participaron 203 estudiantes de la Universidad de Ámsterdam. Les pidieron ver fotografías de jóvenes y señoritas sonrientes, o con una expresión facial neutra, y leer una de las dos variantes de saludo de la carta, que el nuevo empleado escribió para sus colegas. El texto de las dos cartas era igual, pero en uno de ellos había caritas felices.

Después, los participantes debían valorar la calidez y competencia de las personas en las fotos, y también de la persona que escribió la carta.

Como resultado, los participantes valoraron más la competencia y calidez en las personas sonrientes, que en las serias. Además, los participantes consideraron que el empleado que usó emoticones era menos competente, que el que no los usó.

Luego, los investigadores comprobaron si era adecuado usar emoticones en la correspondencia. Escribieron dos cartas del supuesto empleado a su secretario de la empresa. Una formal, preguntando dónde tendrá lugar una reunión de colegas; y la otra informal, en la cual el empleado pregunta dónde se llevará a cabo la charla del viernes con sus colegas. Ambas cartas fueron sazonadas con emoticones sonrientes.

Para el nuevo experimento, los científicos usaron a 85 personas de la plataforma Amazon Mechanical Turk. A los participantes se les pidió leer una de las cartas y valorar la calidez y competitividad de la persona que escribió la carta, así como la conveniencia de usar emoticones en las variantes formal e informal.

Los participantes consideraron que los empleados menos competentes ponen caritas felices en una carta formal, y que estos no eran adecuados. Tampoco consideraron que el empleado era más cálido por usar emoticones.

Por otro lado, el uso de emoticones sonrientes en la carta informal influyó muy poco en la valoración de competencia de la persona, pero los participantes sí lo consideraron más cálido.

Por ello, los investigadores no recomiendan usar emoticones en una correspondencia formal.

Ekaterina Rusakova

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