Antigua especie de perezoso gigante descubierta en México

Cráneo de perezoso gigante. /INAH

Científicos mexicanos han comunicado el descubrimiento de los restos fosilizados de una especie desconocida de perezoso gigante que vivió hace 10.000 años y murió en el fondo de un sumidero. Los restos, de la era del Pleistoceno, fueron encontrados en 2010, pero se encontraban a un nivel tan profundo de un pozo lleno de agua que los investigadores han tenido que reunir sus piezas muy poco a poco, contó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) al anunciar el hallazgo.

Hasta el momento, los científicos han conseguido rescatar el cráneo, la mandíbula y una bolsa mixta de vértebras, garras y otros huesos, pero el resto del esqueleto permanece a unos 50 metros bajo el agua.

El rompecabezas de “Pote”

Los investigadores estiman que el próximo año podrán contar con el resto del animal, para así continuar con su estudio y determinar, entre otras cosas, el tamaño de este especímen. Por ahora, han llamado a la nueva especie Xibalbaonyx oviceps, pero cariñosamente lo llaman "Pote"

Un análisis inicial sugiere que el perezoso vivió entre hace 10.647 y 10.305 años, dijo el portavoz del INAH Arturo Méndez a la AFP. Una era en la que criaturas gigantes de todo tipo recorrían la Tierra. El esqueleto está casi completo, lo que lleva a los científicos a creer que "cayó en el sumidero cuando estaba seco o tenía solo un poco de agua en el fondo". 

México es conocido por sus numerosos sumideros, conocidos en el país como cenotes. La zona donde se encontraba el perezoso, en medio de las prístinas playas de la península de Yucatán, es el hogar de algunas de las redes más extensas de cuevas submarinas en la Tierra, el destino favorito de muchos buzos de todo el mundo.

Actualmente, los osos perezosos habitan los bosques tropicales del centro y sur de América y rinden honor absoluto a su nombre. Estos animales, más o menos del tamaño de un gato, se arrastran lentamente por los árboles del mismo modo que su pariente extinto, los megaterios, un antepasado, de dimensiones elefantescas, que se movía pausadamente por el suelo.

Los osos perezosos pertenecen al suborden Folivora, en latín come hojas. Efectivamente, estos mamíferos se alimentan de hojas y brotes de árboles. Esta dieta de pocas calorías determina su estilo de vida, como un modo de preservar energía. Su metabolismo es lento y tienen una relativa baja temperatura corporal. Además, sus músculos están menos desarrollados que en otros mamíferos de similar tamaño, por eso se mueven tan lento y, en realidad, solo lo hacen en caso de necesidad. Estos animales ahorran energía hasta en la búsqueda de alimento. Para ellos, basta con estirar sus largas patas para recoger hojas de los árboles vecinos. No solo sus movimientos son vagos, también lo es su organismo: presentan una circulación sanguínea baja y respiración lenta, y su sistema digestivo puede tardar hasta un mes en asimilar su almuerzo.

Beatriz de Vera
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