Las 'galaxias-medusa' son la despensa de alimentos de los agujeros negros

Ejemplo de 'galaxia-medusa'. /ESO/GASP collaboration

Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto una nueva forma de alimentación de los agujeros negros supermasivos que se encuentran en los centros de las galaxias: a través de la captura de gas galáctico, expulsado después de la interacción con las nubes intergalácticas de gas. Llegaron a esta conclusión tras analizar la actividad inusual de los centros de las llamadas galaxias-medusa, que se caracterizan por la presencia de largos tentáculos que se extienden decenas de miles de años luz más allá de sus discos galácticos. El estudio ha sido publicado en la revista Nature, y se informa en la nota de prensa del Observatorio Europeo Austral.

De acuerdo con lo que sabemos actualmente, los agujeros negros están ampliamente distribuidos en el universo. Probablemente en cada galaxia haya uno supermasivo. Lo común es que su actividad no se pueda notar directamente, aunque hay un tipo de núcleos galácticos activos, que se distinguen por su brillo. Se considera que el crecimiento de estos se debe a la agregación de cuerpos menores. El porcentaje de núcleos galácticos activos no es grande: menos de un 10%.

Los autores descubrieron una proporción inusualmente alta de núcleos galácticos activos entre una muestra de galaxias-medusa. Estos objetos tienen una forma inusual, relacionada con el efecto de marea: durante la evolución de cúmulos de galaxias, algunas de ellas desarrollan más velocidad e interactúan con gas intergaláctico. Como resultado, parte de la sustancia galáctica se libera en el espacio y se forman estructuras similares a tentáculos, en los que se inicia, abruptamente, la formación de estrellas.

En las siete medusas obervadas por los astrónomos, los núcleos activos estaban presentes en seis galaxias, mucho más de lo que se puede esperar de las estadísticas. Esta relación puede indicar dos versiones del desarrollo de los hechos: o bien la presencia de un núcleo galáctico activo aumenta el efecto de marea, o el efecto de marea activa el agujero negro en el centro de la galaxia. Según los autores, la simulación hidrodinámica señala la segunda opción. "Al parecer, el material fluye hacia el agujero negro central debido a que parte del gas, en lugar de separarse de la galaxia, cae en su centro", dice la responsable del equipo, Bianca Poggianti, del INAF-Observatorio Astronómico de Padua (Italia).

Este trabajo es parte de una investigación a gran escala de galaxias-medusa, llevada a cabo por el Observatorio Europeo Austral para conocer mejor la evolución de los sistemas estelares.

Vladimir Korolev

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