La NASA pone en órbita nuevo satélite de última generación para comunicarse con Hubble e ISS

La NASA lanzó hoy otro satélite de comunicaciones de próxima generación cuya misión es la retransmisión de datos (TDRS) del Telescopio Espacial Hubble, la Estación Espacial Internacional (ISS) y otras sondas orbitales a la Tierra.

Con un costo superior a los US$400 millones, el TDRS-M despegó de la estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral de Florida, a las 8:29 am EDT, a bordo de un cohete Atlas V de United Launch Alliance. El satélite se dirige hacia la órbita geosincrónica, a unos 35.800 kilómetros sobre la Tierra, donde operará al lado de otras nueve naves espaciales, permitiendo la transmisión casi continua de datos desde el telescopio, la ISS y otras instalaciones de investigación y exploración alrededor de la Tierra.

Los satélites TDRS y sus terminales terrestres asociados forman la red espacial de la NASA, que opera desde 1983, cuando el primero de 13 satélites fue puesto en órbita con estos fines. Esta red no debe confundirse con la Deep Space Network de la agencia, un sistema diferente que maneja datos de naves espaciales tan lejanas como la sonda Cassini, en Saturno, y la sonda New Horizons, más allá de Plutón.

De hecho, el satélite recién lanzado debería permitir que la Red Espacial continúe apoyando las comunicaciones por lo menos hasta mediados de 2020, dijeron funcionarios de la NASA.

Siete satélites TDRS fueron lanzados entre 1983 y 1995 a bordo de los transbordadores espaciales de la NASA; cuatro de los de primera generación siguen funcionando hoy en día (dos fueron retirados y uno fue destruido en la tragedia de cohete Challenger que explosionó en enero de 1986). Tres satélites más, de segunda generación, fueron lanzados entre 2000 y 2002. Los tres restantes, de tercera generación, en 2013, 2014 y hoy, respectivamente.

Tomará aún unos cuantos días para que el nuevo satélite entre en línea y se conecte con la red, incluso después de que alcance su órbita final y despliegue sus paneles solares, con los que cosecha la energía necesaria para cumplir sus funciones, y antenas.

"Se necesitan cerca de tres o cuatro meses desde el despliegue para que podamos configurar completamente la sonda, y demostrar que cumplirá con los requisitos de la misión y proporcionará el rendimiento de radiofrecuencia que se necesita para apoyar a nuestros usuarios", dijo Dave Littmann, gerente de proyecto en el Goddard Space Flight Center de la NASA en Greenbelt, Maryland.

Hans Huerto

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