La emotividad de las madres influye en el apego de sus bebés

Cambios fisiológicos y emocionales de la madre determinan cuán apegado va estar el niño a ella en el futuro. /Public Domain Pictures

Científicos estadounidenses han descubierto que midiendo los cambios fisiológicos y emocionales de la madre durante la interacción con su bebé, se puede determinar cuán apegado va estar el niño a ella en el futuro. Observando la arritmia sinusal respiratoria, los científicos hallaron que un nivel estable indica un menor apego de la madre al niño, lo que puede conducir a que este evite a la madre en el futuro. El artículo se publica en la revista Child Development.

En este nuevo trabajo, los científicos estudiaron a 127 parejas de madres y bebés de medio año, que viven en Estados Unidos, con diferentes niveles de ingreso y origen étnico (blancos y afroamericanos). El objetivo era estudiar las reacciones fisiológicas y de comportamiento de las madres en la interacción con el niño durante un juego sencillo y en momentos en los que debe calmar el llanto del bebé.

El parámetro fisiológico principal que midieron los científicos fue la arritmia sinusal respiratoria (cambios en la frecuencia cardíaca durante el ciclo respiratorio). Se cree que este parámetro desempeña un papel importante en la regulación del comportamiento (incluso en la interacción social), y para ser exactos, la disminución de la arritmia sinusal respiratoria indica un mayor control emocional y refleja un comportamiento eficaz, relevante para la situación. 

Durante el experimento se les pidió a las madres jugar con sus hijos durante dos minutos, del mismo modo en el que lo hacen en casa. Luego, después de una pausa de 15 segundos, durante la cual los bebés se encontraron sin supervisión, las madres cuidaron a los niños durante dos minutos, sin expresar ninguna emoción. Este ejercicio se realizó para provocar una reacción negativa en los niños ante la falta de atención por parte de la madre. Después de otro breve descanso, las madres tuvieron que regresar al niño y calmarlo (reunificación). El comportamiento de las madres y su nivel de arritmia sinusal respiratoria se midieron durante todo el experimento. La prueba se realizó en tres etapas: en el laboratorio, una semana después de que el niño cumplió los seis meses, dos semanas después en el hogar, y en el laboratorio cuando el niño cumplió un año.

Los resultados mostraron que los hijos de las madres, cuya arritmia sinusal respiratoria rara vez cayó durante la reunificación, evitaron su cuidado al llegar al año. Los científicos relacionan el hecho de que una disminución poco frecuente en el nivel de arritmia sinusal respiratoria indica un menor apego emocional de la madre al niño, lo que también puede experimentar el mismo niño. El nivel de ingresos y la raza de las madres no influyó los resultados del estudio.

Elizabet Ivtushok

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