Exoesqueleto robótico mejora el modo de andar en niños con parálisis cerebral

Participante que lleva un exoesqueleto robótico. /Universidad del Norte de Arizona

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, la parálisis cerebral (CP), causada por daño neurológico antes, durante o después del nacimiento, es el trastorno del movimiento más común en los niños, y limita su movilidad e independencia a lo largo de sus vidas. Aproximadamente medio millón de niños en los Estados Unidos la padecen.

Aunque casi el 60% de estos menores con el trastorno puede caminar independientemente, muchos tienen la marcha agazapada, nombre que recibe un patrón patológico de caminar caracterizado por la flexión excesiva de la rodilla. Esto puede causar un nivel anormalmente alto de estrés en esta articulación, que se traduce en dolor y la pérdida progresiva de la función. Normalmente, esta disfunción se trata a través de cirugía ortopédica invasiva. Pero ahora, una investigación llevada a cabo por un equipo de ingenieros del Centro de Bioingeniería de la Universidad del Norte de Arizona (EE.UU.), publicada en la revista Science Translational Medicine, estudió si el uso de un exoesqueleto robótico podría aliviar esta condición debilitante en niños con parálisis cerebral. 

Durante varias semanas, los científicos instalaron en siete participantes, de entre cinco y 19 años, exoesqueletos robóticos diseñados para aumentar la capacidad de extender sus rodillas en fases específicas en el ciclo de caminar. Al final del ensayo, seis de los siete participantes presentaron mejoras en la postura al andar equivalentes a los resultados conseguidos con cirugía ortopédica invasiva. Los investigadores también demostraron que las mejoras en agacharse aumentaron durante el curso del ensayo, que se llevó a cabo en el Centro Clínico de los Institutos Nacionales de Salud de Bethesda, Maryland (EE.UU.).

El exoesqueleto era seguro y fue bien tolerado por todos los participantes, que lograron caminar independientemente con el dispositivo. En lugar de guiar los miembros inferiores, el exoesqueleto cambió dinámicamente su postura posibilitando la extensión de la rodilla en momentos concretos. Los científicos sugieren que los exoesqueletos de rodilla motorizados sean investigados como una alternativa a los tratamientos existentes, incluyendo cirugía ortopédica, inyecciones musculares y terapia física. Basándose en los resultados alentadores de este estudio, un equipo del Laboratorio de Biomecatrónica de NAU, cuyo lider participa en el estudio, está trabajando para llevar a cabo intervenciones a largo plazo del exoesqueleto.

Por otro lado, científicos de la Escuela de Sant'Anna de Estudios Avanzados en Pisa (Italia), y el Instituto Federal Suizo de Tecnología en Lausana (Suiza) han desarrollado el prototipo de un dispositivo capaz de detectar un deslizamiento en el desplazamiento de una persona y ayudarla a evitar la caída. El dispositivo, del cual se da cuenta en un artículo publicado por Scientific Reports, consta de exoesqueletos motorizados para las piernas con articulaciones. A diferencia de otros dispositivos similares, más voluminosos y lentos, que asisten en todo momento, incluso cuando no es necesario, a los usuarios al dar cada paso, la nueva ortesis de Pelvis Activa (APO por su sigla en inglés) cumple su función cuando es requerida, sin complicar el desplazamiento de su beneficiario.

Beatriz de Vera
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