La práctica de 'mindfulness' ayudó a reducir el consumo de alcohol

Sean of the Dead / StudioCanal 2004

Científicos británicos realizaron un experimento en el cual verificaron la efectividad de la influencia que tiene la terapia cognitiva basada en la práctica de la atención plena (llamada mindfulness) sobre el consumo de alcohol. Los resultados demostraron que las sesiones cortas de la práctica de conciencia plena reducen perceptiblemente la cantidad de consumo después de la primera semana. El artículo se publica en el International Journal of Neuropsychopharmacology.

Los autores de la investigación comprobaron la efectividad del uso de las técnicas de atención plena y relajación ordinaria sobre el deseo de consumir alcohol en 68 personas (34 mujeres y 34 hombres) de 18 a 50 años. Todos ellos pasaron la Prueba de Identificación de Trastornos del Uso del Alcohol (AUDIT, por sus iniciales en inglés) y recibieron una puntuación de ocho o más, lo que indica posibles problemas relacionados con el consumo de alcohol. Todos los sujetos estaban mentalmente sanos, y en el momento del experimento no necesitaban tratamiento para la dependencia de alcohol o drogas.

Los participantes en el experimento se dividieron en dos grupos: el primer grupo escuchó a través de auriculares las instrucciones de relajación habitual, y el segundo grupo siguió las instrucciones de mindfulness. En el primer grupo los participantes fueron invitados a relajarse. El instructor afirmó que esto les ayudaría a deshacerse de los deseos de alcohol. Durante la práctica de la atención plena, se pidió a los participantes que se concentraran en el deseo de beber y reconocer el deseo, sin tratar de deshacerse de él, y también les pidieron informar sobre las sensaciones que experimentaban.

Cada procedimiento duró 11 minutos. Después del final del procedimiento, los participantes recibieron tarjetas con instrucciones que debían usar cada vez que deseasen beber, durante la semana siguiente. A los participantes del grupo de atención plena, les aconsejaron entrarse en los pensamientos y sentimientos que surgen cuando desean beber, y a los participantes del grupo de relajación se les aconsejó realizar procedimientos respiratorios con el fin de deshacerse de los antojos de alcohol.

El experimento se realizó utilizando el método de doble ciego: ni los participantes ni los científicos sabían qué estrategia se le atribuyó a cada grupo durante el estudio. Los grupos tampoco se diferenciaron por el promedio de alcohol consumido por día, el nivel de educación, la edad, el número de participantes de cada sexo, o el puntaje promedio de la prueba AUDIT.

Antes y después del procedimiento, les pidieron a los participantes beber un vaso de agua y un vaso de cerveza sin alcohol. Los investigadores midieron el pulso de los participantes como una respuesta fisiológica del cuerpo de una persona predispuesta a beber alcohol, y también les pidieron que evaluaran las sensaciones de sabor en una escala de cuatro puntos. Después les pidieron a los participantes contener la respiración. Esta medida se utiliza para evaluar la tolerancia a las sensaciones desagradables. Dos de estos parámetros fueron utilizados por los investigadores para medir el deseo subjetivo de beber. Los participantes de los dos grupos no se diferenciaron en el desempeño de ambas pruebas, realizadas antes del experimento. El análisis de estas mediciones, incluso después de solo un procedimiento, mostró que el deseo de consumir alcohol era un 40% menor en las personas que habían practicado la relajación.

Una semana después del experimento, se preguntó a los participantes si habían usado las prácticas prescritas por ellos y qué cantidad de alcohol habían consumido por día, durante la semana. Los dos grupos no difirieron en la cantidad de tiempo que dedicaron a la práctica, sin embargo, los participantes del grupo que practicaba la atención plena redujeron su consumo promedio de alcohol en 9,3 unidades (74,5 gramos de alcohol), mientras que los miembros del grupo de relajación redujeron el consumo en 3 unidades (o 24 gramos de alcohol).

Gráfico del nivel de consumo de alcohol en unidades antes y después del experimento. De izquierda a derecha:  grupo de relajación y el grupo de atención plena. Blanco: índice antes del experimento. Plomo: después del experimento. / 'International Journal of Neuropsychopharmacology 2017'

Los resultados del experimento muestran la eficacia de las prácticas de terapia cognitiva basadas en la atención plena, en comparación con la práctica de la relajación ordinaria. Los científicos dicen que el método de la atención plena puede ser entrenado en un tiempo muy corto, y los resultados positivos se manifiestan durante la primera semana de práctica.

Elizabet Ivtushok

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