Hormonas del corazón protegen contra la obesidad y la resistencia a la insulina

La grasa blanca, más letal, podría verse afectada por una ustancia segregada en el corazón (Instagram).

Investigadores del Instituto de Descubrimiento Médico (SBP) de Sanford Burnham Prebys en Lake Nona, Florida han demostrado que la señalización mejorada del péptido natriurético (PN) en el tejido adiposo protege contra la obesidad y la resistencia a la insulina.

En otras palabras, el estudio sugiere que el aumento de los niveles de PNs —producidos en el corazón— en tejidos grasos podría combatir enfermedades metabólicas, según el documento publicado en la revista Science Signaling.

Al provenir del corazón, los PNs han estado asociados largamente con el control de la presión arterial —a través de la regulación de niveles de sal y agua en la sangre— y la conversión de la grasa blanca mala, que almacena la energía, en grasa marrón buena, que más bien quema energía.

Estos péptidos transmiten sus señales a través del receptor peptídico natriurético A (NPRA), mientras el receptor peptídico natriurético C (NPRC) elimina NPs de la circulación, para evitar niveles excesivos.

Sheila Collins, Ph.D., autora principal del paper, señala que su equipo buscaba explorar la diferencia entre los niveles elevados de NP en el tejido adiposo en comparación con el tejido muscular esquelético.

"Lo que descubrimos en este estudio es el papel importante para NPs en el manejo del metabolismo y resistencia a los efectos letales de una dieta alta en grasa".

Para estudiar esta interacción, los investigadores estudiaron ratones con receptores NPRC anulados selectivamente en tejido adiposo o músculo esquelético. Mientras que este apagado en el músculo no proporcionó ninguna protección ante una dieta rica en grasa, en el tejido adiposo mejoró la sensibilidad a la insulina, evitó la obesidad y aumentó la absorción de azúcar en la grasa marrón, que acelera el metabolismo. Además, los ratones que vieron una eliminación de NPRC en tejido adiposo mostraron un mayor gasto de energía y menos inflamación.

“Comprensión de las distinciones pueden ayudarnos a diseñar estrategias y tratamientos para mejorar potencialmente la salud metabólica, incluyendo la obesidad y la resistencia a la insulina", dice Collins.

Ante dietas altas en grasas, además, la ausencia de NRPC en tejido adiposo previno la aparición de hígado graso en ratones, contribuyendo el órgano limpio a un mejor rendimiento metabólico general.

"Creo que esto refuerza aún más que es realmente el tejido adiposo un sitio importante para aprovechar los mecanismos de señalización", dice Collins. "Podríamos hacer versiones de estos péptidos que se unan a la forma de señalización (NPRA) del receptor mejor que la forma de depuración, o podríamos hacer que los agentes que sean solo son reconocidos por el receptor de aclaramiento, proporcionando así un mejor acceso de los NP al NPRA”.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la obesidad en todo el mundo se ha duplicado desde 1980. En 2014, más de 1.900 millones de adultos, de 18 años y mayores, tenían sobrepeso. De estos más de 600 millones eran obesos.

Hans Huerto

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