Científicos cultivaron algodón inteligente que brilla en la oscuridad

Científicos alemanes e israelíes han encontrado una forma de cultivar una fibra vegetal con propiedades incorporadas, como el magnetismo o la capacidad de brillar en la luz ultravioleta. Para ello, modificaron las moléculas de glucosa que el algodón utiliza para fabricar fibras de celulosa, cosiendo a ellas aditivos químicos, que proporcionan las propiedades requeridas. 

En el nuevo trabajo, publicado en Sciencelos científicos propusieron fabricar un tejido común de algodón inteligente, que surgió del desarrollo de una idea muy simple: las fibras de celulosa consisten de moléculas de glucosa, que contienen seis átomos de carbono; dos de ellos (el primero y el cuarto) están involucrados en la formación de polímeros; si un a un átomo libre de carbono se le une químicamente algún grupo, este puede, teóricamente, incorporarse a la fibra. Los científicos llevaron a cabo este concepto usando dos derivados de glucosa con los nombres 6CF-Glc y Glc-DOTA-Dy.

En el primer caso, al sexto átomo de carbono de glucosa le cosieron una molécula de carboxifluorescina con propiedad de fluorescencia. En el segundo caso, los autores usaron un aditivo inorgánico con disprosio (Dy), que debía dar a las fibras propiedades magnéticas. Al medio nutriente, en el que se desarrollaban los óvulos fertilizados, le añadieron glucosa modificada. Veinte días después, de los óvulos en la taza se desarrolló una semilla cubierta con pelos de celulosa (el algodón, de hecho, es una fibra que cubre las semillas). Los investigadores analizaron las propiedades de las fibras mediante diversos métodos físicos.

El algodón brilla en la luz ultravioleta. Durante su cultivo se utilizó glucosa con un fluoróforo unido a él, brilla en el ultravioleta. / 'Science'

El algodón que contenía el aditivo fluorescente resultó amarillo y dio un brillo verde en la luz ultravioleta. Las fibras con disprosio resultaron incoloras y sus propiedades magnéticas cambiaban dependiendo de la temperatura. Los autores también estudiaron la estructura y resistencia de las fibras. Resultó que, en comparación con el algodón convencional, las fibras modificadas tienen una estructura menos ordenada, por lo que la fibra luminosa resultó menos duradera que la fibra no modificada. Esto no sucedió con la fibra magnética, que por sus propiedades mecánicas, resultó igual de duradera.

Los científicos no realizaron experimentos en campo, así que se desconoce cuan real es la idea de sembrar este algodón funcional. Sin embargo, afirman que su concepto es aplicable a cualquier tejido natural, incluyendo bambú, seda y lino.

Daria Spasskaya

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