Científicos quieren combatir la obesidad con parches en la piel

Parche cargado de medicación. /Universidad de Columbia 

En la lucha contra la obesidad, la solución definitiva sigue siendo un misterio. La dieta y el ejercicio no son suficientemente eficaces, y la descomposición de la grasa por medio de fármacos diseñados suele tener importantes efectos secundarios, sobre todo malestar gastrointestinal y fracturas óseas, porque actúan a nivel general y no local. Pero del mismo modo que existe un colesterol bueno y otro malo, el metabolismo humano cuenta con dos tipos de tejido graso: uno blanquecino (la grasa mala) y otro pardo o marrón, una grasa buena que abunda en la infancia y que consume calorías para mantener la temperatura corporal adecuada.

La transformación de grasa blanca en marrón ocurre de forma natural cuando el cuerpo está expuesto a temperaturas muy frías. De hecho, gracias a ella se mantienen calientes los mamíferos que hibernan y también los humanos al nacer. Después, durante la infancia y la edad adulta estas células se desactivan y lo que intentan numerosos medicamentos es mantenerlas activas. Ahora, un grupo de investigadores de las universidades de Columbia y Carolina Norte (EE.UU.) ha desarrollado un dispositivo capaz de disolver la grasa con solo colocar un pequeño parche cargado de medicación sobre las partes del cuerpo donde se acumula grasa. Los investigadores han recurrido a la nanotecnología para transformar el tejido adiposo en energía y sus resultados se muestran en ACS Nano. El nuevo parche sortea los efectos secundarios porque actúa localmente, sin afectar a los órganos ni a otras partes del cuerpo.

Para aplicar el tratamiento, los fármacos que producen la transformación de grasa blanca en marrón fueron encapsulados en nanopartículas de 250 nanómetros (una escala que las hace prácticamente invisibles al ojo humano). Los científicos utilizaron rosiglitazone (Avandia) y un antagonista de un receptor betaadrenérgico con el que se intenta transformar el tejido adiposo blanquecino en marrón. El fármaco se liberó en la piel a través de un parche con docenas de microagujas. Colocándolos cada tres días durante cuatro semanas en ratones, se logró reducir hasta en un 20% la acumulación de grasa en el abdomen. Y no solo eso. Aunque los parches aún no se han probado en humanos, además de perder grasa, se redujo la cantidad de glucosa en sangre, lo que podría ayudar a combatir la diabetes, entre otros problemas relacionados con la obesidad y el metabolismo.

Un trabajo de investigadores de la Clínica Cleveland y de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York (EE.UU.) presentado en abril por la clínica en la Reunión Anual de la Sociedad de Medicina Interna de 2017, arrojaba que la obesidad provocó un 47% más de años de vida perdidos que el tabaco y la presión arterial alta. Y de acuerdo a una investigación de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston y la Escuela de Salud Pública Harvard T.H Chan, las personas obesas o con sobrepeso en algún momento de su vida adulta tienen un riesgo mayor de muerte por enfermedades cardiovasculares, cáncer y otras causas. 

Beatriz de Vera
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