Piratas de las Galápagos podrían haber resucitado una especie extinta de tortuga

Tortugas galápagos machos con caparazón de montura de caballo. /flickr.com

Las tortugas de las Galápagos (Chelonoidis nigra) están en peligro de extinción. Varias especies han desaparecido, de las que continúan existiendo, quedan muy pocos ejemplares y los expertos aseguran que es poco probable restaurarlos en un futuro cercano. Pero, recientemente, un equipo internacional de investigadores ha encontrado en la isla Isabela tortugas que son híbridos de una especie aún viva y otra extinta, de la isla de Floreana, que pueden ayudar a resucitar a la desaparecida. Los científicos creen que los piratas o balleneros pudieron haber transportado a la tortuga, de la especie ahora desaparecida, de una isla a otra. Scientific Reports publica el estudio.

Antes de que la isla fuera descubierta por el hombre, en Galápagos habitaban 15 especies de tortugas. En los siglos pasados, tras su descubrimiento, los piratas empezaron a llegar a la isla. Como las tortugas podían sobrevivir sin comida ni agua por varios meses, los piratas las usaban como fuente de alimento. Como resultado, el número de tortugas se redujo en un 90%. Así fue como desapareció la especie Chelonoidis elephantopus, que tenía un caparazón en forma de montura de caballo.

En 1994 los investigadores hallaron de casualidad, en la isla Isabela, una población de tortugas con caparazón de montura de caballo (las tortugas locales tienen el caparazón en forma de cúpula). En 2008, tomaron muestras de sangre a 1600 tortugas que habitaban en el volcán Wolf. En 86 de ellas encontraron genes de la especie desaparecida C. elephantopus. Resultó que estas tortugas eran híbridos de la extinta y de C.becki, que habita en la isla Isabela.

¿Y cómo llegó C. elephantopus. a la isla? Todo apunta, dicen, a que los piratas la llevaron y la olvidaron. Los autores del nuevo estudio fueron al volcán Wolf, en la isla Isabela, y capturaron 144 ejemplares. Les tomaron de nuevo sangre para el análisis de ADN mitocondrial y nuclear, el cual demostró que algunos de ellos son portadores de los genes de C.еlephantopus. 23 de estas tortugas fueron transportadas al Centro de Investigación Charles Darwin, ubicado en el archipiélago. 

Los investigadores esperan que las tortugas que ahora viven en cautiverio sirvan como un núcleo para la restauración y reintroducción de la especie extinta. En el artículo, resaltan que, por una extraña ironía, las mismas personas que participaron en el exterminio de las tortugas, involuntariamente contribuyeron a la resurrección de la especie.

Ekaterina Rusakova

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