Arañas se dejan comer por crías ajenas

Anja Junghanns

Las arañas hembra vírgenes participan activamente en el cuidado de la descendencia ajena y una de las formas de cuidado que les procuran es dejarse comer por las crías. La revista Animal Behavior publica el trabajo de los biólogos daneses alemanes, que describen estas observaciones.

Los autores de la investigación seleccionaron para la observación a arañas de la especie Stegodyphus dumicola, en la que solo alrededor del 40% de las hembras procrean descendencia, con lo que las otras hembras participan en el cuidado de crías ajenas. Los científicos decidieron averiguar cuán característico es para las hembras vírgenes dejarse comer por las crías y cuál es la diferencia entre cómo las arañas vírgenes y las madres cuidan de la descendencia.

Las observaciones se realizaron en el laboratorio. Los científicos trajeron de Sudáfrica 24 nidos de arañas Stegodyphus dumicola, criaron a arañas jóvenes y separaron a las hembras que se acercaban a la edad madura para preservar su virginidad. El apareamiento se llevó a cabo bajo el estricto control de los científicos, en contenedores separados, siendo el macho y la hembra seleccionados del mismo nido.

Para comprobar si las hembras vírgenes cuidarían de la descendencia ajena, organizaron a las arañas en 192 grupos, en cada uno de los cuales había tres hembras vírgenes y dos apareadas, todas del mismo nido. A las arañas las marcaron con diferentes colores.

Algunas hembras que tejían capullos (a, eje y) y cazaban (b, eje y). En el eje x: hembras vírgenes (izquierda), madre (derecha).

Anja Junghanns et. al., Animal Behaviour, 2017

Según los resultados, las hembras vírgenes tejían los capullos para los huevos con mucha menor frecuencia que las madres, pero con mayor frecuencia participaban en cazar. En los cinco grupos que se observaron en video, las arañas adultas regurgitaron los alimentos para la comida: esto fue hecho por todas las vírgenes (14) y las madres (5). Los científicos observaron a ocho grupos al final de la fase de alimentación y en los ocho observaron que el 35% de las vírgenes (8 de 23) y el 25% de las madres (2 de 8) se dejaron comer. Algunas hembras murieron por razones desconocidas (12 vírgenes y 2 madres), pero no fueron comidas, una pequeña parte sobrevivió (3 vírgenes y 4 madres).

En conclusión, las arañas vírgenes cazaban a menudo, raramente tejían capullos y con gran facilidad alimentaban a la descendencia tanto con restos de comida de la faringe, como con sus propios órganos. Los científicos admiten que el grado de distribución de las tareas entre madres y vírgenes para cuidar a las crías no era grande. Sin embargo, creen que estos resultados hablan en favor de la distribución de roles en la comunidad según el estatus reproductivo de la hembra, y lo asocian con los instintos normales que son inherentes a los animales sociales.

Anna Zinina

Si te gustó esta noticia, entérate de más a través de nuestros canales de Facebook y Twitter.

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.