Cientos de osos polares devoran una ballena muerta [FOTO]

Heritage Expeditions

La desaparición del hielo marino del Ártico a causa del calentamiento global sin duda afecta a los osos polares, pero ello no quita que aun sean días buenos para alimentarse, como lo sugiere un reciente y asombroso registro fotográfico en Siberia. El mismo fue publicado en la página de la Reserva Natural del Estado de la Isla Wrangel.

Por lo menos 230 ejemplares de esta especie devoraban conjuntamente el cadáver de una ballena boreal varada en la costa norte de aquella región. Es más que probable que se trate de una foto común entre comunidades de osos polares, pero no siempre los de nuestra especie están allí para apreciarla. Los privilegiados fueron esta vez un grupo de turistas transportados por Heritage Expeditions.

La foto más cercana del festín
Heritage Expeditions

Una inmensa ballena

La ballena boreal puede crecer hasta los 18 metros y pesar hasta las 91 toneladas. Sin duda, los testigos estaban ante un festín de excesos para los hambrientos osos. El equipo que iba a bordo de la embarcación turística (y que también incluía a científicos) contó 150 individuos de todos los tamaños. Los plantígrados habrían sido atraídos por el olor gracias a su poderoso olfato: los osos polares pueden oler una foca hasta a 32 kilómetros de distancia. 

Pero había mucho más que eso: la Reserva Natural del Estado de la Isla Wrangel estimó conservadoramente que unos 230 osos se repartieron el banquete. Habían osos machos y hembras, oseznos, y dos hembras con cuatro críos pequeñas, según el comunicado de prensa. 

En la lista roja


Más osos polares husmeando al cadáver de ballena; se estimaron unos 230.

Si bien no son especies en peligro de extinción de forma oficial, su supervivencia tampoco es tan garantizada. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, los osos polares se encuentran en la Lista Roja de especies amenazadas. Se estima que actualmente solo hay 26.000 osos polares en el mundo. Esto significa que son animales vulnerables, un status que no ha cambiado en décadas. 

La principal amenaza es su hábitat cambiante: al necesitar hielo para acceder a sus presas, la pérdida del mismo (mayor de lo pronosticado) los pone en contacto con humanos y les provoca comportamientos anormales como el canibalismo. El calentamiento del clima también incrementa el riesgo de enfermedades y parásitos, añadiendo al problema amenazas patológicas. La dieta también se somete a cambios: un reciente estudio publicado en la revista Journal of Animal Ecology muestra que las zonas por las que se mueven las focas y las de los osos ya no coinciden, por lo que se ven obligados a buscar fuentes alternativas de comida, como las colonias de cría de patos y gansos.

Los registros serán enviados a un equipo de científicos que estudian a las poblaciones de osos polares del área para entender más sobre la ecología de esta especie. 

 

Daniel Meza
Si te gustó esta noticia, entérate de más a través de nuestros canales de Facebook y Twitter

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.