Sonda Rosetta encontró el eslabón perdido de la aparición de los planetas

Los datos sobre el cometa Churyumov-Gerasimenko, recogidos por la sonda de la Agencia Espacial Europea, Rosetta, y el módulo de aterrizaje Philae, ayudaron a los astrónomos a elegir uno de los posibles modelos de formación de los planetas en las primeras etapas del Sistema Solar. Propiedades de la estructura del núcleo del cometa indicaron que los "bloques de construcción" de los planetas (planetesimales) se formaron a partir de guijarros. El artículo fue publicado en los Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

Los cometas, en muchos aspectos, son restos de "material de construcción" de planetas que quedan en movimiento después de la formación de sistemas planetarios. Debido al pequeño tamaño de los núcleos de los cometas, su material no se somete a una gran presión ni a la temperatura alta, y por lo tanto se mantiene casi sin cambios. Por ello es de particular interés para el estudio.

Las ideas modernas sobre cómo los embriones planetarios se forman señalan que todas las colisiones entre partículas de polvo y hielo conducen a que se peguen entre sí, gracias a que la fuerza de Van der Waals es lo suficientemente fuerte, y la velocidad de la colisión no supera el metro por segundo. Cuando las partículas resultantes alcanzan un tamaño de aproximadamente 10 centímetros, cesa la coalescencia de las partículas. Pero, ¿cómo se produce la siguiente etapa de crecimiento hasta llegar a decenas y cientos de kilómetros? Los astrónomos hasta ahora discuten sobre ello.

Los datos recopilados por la misión de Rosetta y Philae parecen haber puesto fin a esta discusión. Jürgen Blum, de la Universidad Técnica de Braunschweig, y sus colegas analizaron los datos de las sondas y concluyeron que planetesimales se formaron en el proceso de confluencia gradual, bajo la acción de la gravedad, de guijarros con tamaños que variaban de milímetros a varios centímetros. Asimismo, no se produjeron colisiones catastróficas o reordenamientos estructurales durante el proceso de construcción.

Como prueba a favor de esta hipótesis sirve la estructura del núcleo del cometa Churyumov-Gerasimenko, que consiste principalmente de guijarro, conservado casi sin cambios.

"Nuestros resultados demuestran que solo un modelo describe bien  la formación de grandes cuerpos cósmicos en el sistema solar temprano ... De acuerdo con este modelo, los guijarros se fusionaron en objetos más grandes bajo la influencia de la gravedad. Fue un proceso "suave" en el que los aglomerados de polvo no se destruyeron, sino que formaron un cuerpo de gran tamaño, que de hecho fue el núcleo de un cometa ", dice Blum.

Serguéy Kuznetsov

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