Identifican a la primera víctima de tsunami de la historia humana

En un manglar en las afueras de la ciudad costera de Aitape, en Papúa Nueva Guinea, el geólogo australiano Paul Hossfeld encontró en 1929 un cráneo humano parcial que se pensó que pertenecía a Homo erectus, pero más tarde fue fechado a mediados del periodo Holoceno, hace unos 6.000 años.

Ahora, una nueva investigación publicada en Plos One sugiere que este fragmento de hueso pertenece a la primera víctima documentada de un tsunami, concretamente, de uno especialmente violento que azotó la costa hace unos 6.000 años. Los antropólogos, de la Universidad de Notre Dame y el Field Museum de Chicago (Estados Unidos), e institutos en Australia, Nueva Zelanda y Papúa Nueva Guinea, afirman que el hallazgo supone una pieza importante en el debate sobre cómo las poblaciones modernas pueden adaptarse al aumento del nivel del mar.

El equipo analizó el suelo y los estratos edl lugar donde se encontró el cráneo, cerca de un lugar que Hossfeld llamó Paniri Creek, en busca de pistas sobre la causa de la muerte de este individuo. Se hicieron pruebas en el sedimento para observar el tamaño del grano y su geoquímica. Los expertos encontraron diatomeas, pequeños organismos unicelulares que viven en el agua y son indicadores ambientales sensibles, y los usaron para aprender más sobre las condiciones del agua en ese momento, ya que aportan información sobre la temperatura, la salinidad y la energía del agua en la que vivían.

El agua de alta energía, combinada con firmas químicas y tamaños específicos de granos de sedimentos, indica la presencia de un tsunami en el momento en que el cráneo fue enterrado. El equipo no considera la posibilidad de que el cráneo haya sido enterrado antes y que haya sido arrastrado por el tsunami.

Los autores esperan que este estudio pueda ayudar a iniciar un debate sobre cómo las personas se adaptan y prosperan en costas sujetas a tormentas tropicales, terremotos y tsunamis: la región de Aitape ha sufrido varias olas gigantes; la más reciente en 1998 mató a más de 2.000 personas. La gente probablemente comenzó a mudarse de las montañas a las costas en esta área hace unos 6.000 años, señalan. El próximo desafío, dicen, es observar cómo vivía las personas en este entorno y cómo respondían a estos riesgos.

Sabemos que los restos del ancestro más antiguo del hombre, homo sapiens, son los de Lucy, una australopithecus afarensis de 3,2 millones de años de antigüedad hallada en 1974 en Etiopía. Pero desde esta primera humana ¿sabemos cuántas especies han existido, evolucionado y se han relacionado entre ellos para dar lugar al ser humano moderno? En este artículo compartimos lo que conocemos, hasta ahora, sobre la evolución humana. No te preocupes si no tarda en quedarse obsoleto, significará que cada vez estamos más cerca de desentrañar nuestra historia.

Beatriz de Vera
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