Podrás controlar este robot de carga gracias a un exoesqueleto y gafas de RV

¿Recuerdas el final de Aliens y la pelea entre Ripley, provista de un exoesqueleto de carga, y el xenomorfo jefe? Pues en un futuro cercano, los obreros de las fábricas del mañana podrían empezar a recrear la escena, cualquier día regular en la oficina.

La empresa Sarcos Robotics presentó un robot controlado mediante un exoesqueleto independiente y gafas de realidad virtual (RV). Para facilitar el manejo del robot, los ingenieros hicieron sus dimensiones y distancias entre los elementos proporcionales a las del cuerpo humano, y también agregaron una simulación de la carga al manipular objetos, de acuerdo con el portal Wired.

El Guardian GT de Sarcos Robotics.

Si bien hoy en día es posible controlar autónomamente o de manera remota, los controles para ello no se parecen a las manos humanas, pues se realizan generalmente a través de consolas especiales y requieren de preentrenamiento. Pero incluso los operadores experimentados no siempre pueden manejar objetos con manipuladores tan hábilmente, en comparación con la maniobrabilidad de sus propias manos.

Por ello, el Guardian GT tiene dos brazos de más de dos metros, con tres dedos y se mueve en un tren de rodaje a velocidades de hasta seis y medio kilómetros por hora usando un motor diesel. El robot puede levantar cargas de hasta 450 kilogramos y cada mano tiene siete grados de movimiento, por lo que pueden realizar movimientos bastante complejos.   

Para garantizar que el operador se sintiera cómodo al controlar el robot y manipular cuidadosamente los objetos que lo usaban, los ingenieros lo hicieron parecerse a la parte superior del cuerpo humano. A pesar de que tiene un tamaño mucho más grande, muchos de sus elementos son proporcionales a partes similares del cuerpo humano. Por ejemplo, la relación de la distancia entre las dos cámaras que permiten controlar al robot a través de una plataforma de realidad virtual y los hombros de los robots es similar a la misma distancia entre el ojo humano y los hombros. Lo mismo se aplica a la distancia desde el hombro hasta el codo y desde el codo a la mano.

Además, y tal como te lo indicaría el sentido del tacto en tus propios brazos de carne y hueso, el robot, al tocar o levantar un objeto, permite que el operador sienta una carga proporcional en sus propias manos a través de un exoesqueleto especial, que ejerce una resistencia que simula el peso de la carga.

¿Servirá el robot para luchar contra un monstruo como el xenomorfo? Solo la experiencia en el campo lo dilucidará.

Hans Huerto

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