En este exoplaneta abrasador 'nieva' protector solar

Kepler-13Ab circula muy cerca de su estrella anfitriona, Kepler-13A. /NASA

Kepler-13Ab es un exoplaneta caluroso y abrasador. Pero, aunque un hipotético paseo por su superficie resultara sofocante, de las quemaduras provocadas por su sol, quizá podríamos despreocuparnos: en este planeta nieva protector solar, o lo que es lo mismo, óxido de titanio. El Telescopio Espacial Hubble de la NASA /ESA ha encontrado que en esta atmósfera se dan precipitaciones de este compuesto, aunque solo en el lado nocturno permanente del planeta, así que habría que recolectarlo en esta mitad del mundo para visitar su lado soleado.

Los astrónomos del Hubble sugieren que poderosos vientos llevan el óxido de titanio hacia el lado nocturno más frío, donde se condensa en escamas cristalinas, forma nubes y precipita en forma de nieve. Los datos, que se publican en The Astronomical Journal indican que la fuerte gravedad superficial de Kepler-13Ab, seis veces mayor que la de Júpiter, empuja las nubes de óxido de titanio de la atmósfera superior hacia la inferior.

Las observaciones de Hubble representan la primera vez que los astrónomos han detectado este proceso de precipitación, llamado "trampa fría", en un exoplaneta. Sin el gas de óxido de titanio para absorber la luz de la estrella que llega en el lado diurno, la temperatura atmosférica se vuelve más fría a medida que aumenta la altitud. Normalmente, el óxido de titanio en las atmósferas de esta clase de planeta gigante gaseoso, conocido como Júpiter calientes absorbe la luz y la vuelve a irradiar en forma de calor, haciendo que la atmósfera se vuelva más cálida a mayores altitudes. Este tipo de observaciones proporcionan información sobre la complejidad del clima y la composición atmosférica en los exoplanetas, y pueden ser aplicables algún día para analizar la capacidad de habitabilidad de los planetas del tamaño de la Tierra.

Impresión artística del gigante gaseoso Kepler-13Ab comparado en tamaño con varios de los planetas de nuestro sistema solar. /NASA

Kepler-13Ab está tan cerca de su estrella madre que está bloqueado marealmente. Un lado del planeta siempre se enfrenta a la estrella; el otro lado está en permanente oscuridad. (Del mismo modo, nuestra luna está bloqueada a la Tierra, y solo un hemisferio es permanentemente visible desde la Tierra). El equipo seleccionó este exoplaneta porque es uno de los más calientes conocidos, con una temperatura diurna de casi 2700 grados Celsius. Las observaciones anteriores de otros Júpiter calientes han revelado que las atmósferas superiores aumentan la temperatura. Incluso a temperaturas mucho más frías, la mayoría de los gigantes gaseosos de nuestro sistema solar también exhiben este fenómeno.

Científicos de la NASA, al frente de la misión Kepler, cuyo objetivo es la detección de exoplanetas, anunciaron en junio el descubrimiento de 219 nuevos objetos más allá de nuestro Sistema Solar que son, con casi total seguridad, planetas. Lo más curioso es que, según estos investigadores, al menos 10 de estos mundos pueden ser rocosos, del tamaño de la Tierra, y habitables.

Beatriz de Vera
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