Rayos cósmicos han revelado un vacío dentro de la Gran Pirámide de Guiza

La construcción milenaria aún encierra secretos (Wikimedia Commons).

El muon, un partícula subatómica inestable, similar al electrón aunque mucho más pesado, circula en nuestro planeta de forma silvestre. Ellos llegan a este medio a bordo de rayos cósmicos, o radiación espacial, la misma que viaje millones de años luz en el espacio y atraviesa nuestro sistema solar (de acuerdo con la NASA, la mayoría de los que pasan por aquí son producto de colisiones de estrellas masivas en clústeres estelares cercanos).

De ahí que la presencia de los muones en la Tierra haya sido empleada desde mediados del siglo pasado para realizar imágenes de construcciones y sitios arqueológicos, revelando lo que sus paredes puedan ocultar, sin tener que tumbarlas, claro. Así, la tomografía de muones es un método que cuantifica la cantidad de muones en determinada sección de un edificio, a más muones detectados, más vacío en una recámara o detrás de un muro.

Empleando estas partículas, se ha podido hacer pro decenas de edificaciones lo que los rayos X hacen por millones de pacientes al día.

Ahora un equipo de científicos de varias nacionalidades reunidos alrededor del proyecto ScanPyramids ha dado con un vacío hasta ahora desconocido en la Gran Pirámide de Guiza y no queda claro aún cuál habría sido la finalidad del mismo.

La cavidad se ubica en medio de la construcción, la más grande del complejo en que se ubica y que comparte con las pirámides de Kefrén y Micerino, así como con la Gran Esfinge de Guiza.

La también conocida como pirámide de Keops gobierna la zona, en las afueras de El Cairo, desde hace más de 4.500 años, cuando el faraón Jufu acabó su construcción. Con sus 146 m de alto y 230 de ancho, fue ampliamente estudiado todos estos años, lo que ya había revelado la presencia de galerías y pasadizos a su interior, desde donde se podía a acceder a una serie de recámaras funerarias, destino final de los restos de una serie de personajes de la nobles egipcias por aquel entonces.

Ahora, esta técnica, derivada de la física de partículas, ha echado luz sobre un vacío de unos 30 m de largo que asienta encima de la Gran Galería, un pasaje ascendente de unos 46 m de largo de paredes de granito dentro de la gran pirámide, que encierra sus propios misterios detrás de una serie de enigmáticas losetas. No se habían confirmado nuevas habitaciones o pasajes dentro de la pirámide desde el siglo XIX.  

El documento al respecto del hallazgo, publicado en la revista Nature aclara que aún no queda claro cuál era la finalidad del gran vacío hallado. Lo que sí se ha podido descartar es que se trate de una recámara mortuoria o que encierre algún tesoro perdido, como ha ocurrido en anteriores oportunidades con el mismo método de observación en otras pirámides del complejo (Kefrén) investigadas por físicos como el ganador del Nóbel de Física de 1968, Luis W. Álvarez.

La mancha blanca indica la detección de muones en el recinto, por ende, el vacío (ScanPyramids).

Algunos arqueólogos han minimizado la relevancia del hallazgo, recordando que este tipo de vacíos son hallados en otras pirámides egipcias y que parecen cumplir más bien una función en la conservación de la estabilidad y constitución de estas moles (aliviando el peso sobre su base). Asimismo, la ubicación del vacío descubierto y su ángulo de inclinación hacen improbable que se trate de un espacio ritual o de conservación de reliquias.

Zahi Hawass, un egiptólogo, ex ministro del gobierno egipcio y jefe del comité científico designado por el Ministerio de Antigüedades de Egipto para revisar el trabajo, fue más crítico con el hallazgo, según informa The New York Times. Hawass afirma que este tipo de vacíos son muy comunes en pirámides, se conocen desde al menos dos décadas, y que en tal sentido "este documento no ofrece nada a la egiptología. Cero."

Hany Helal, quien también es co-director del proyecto ScanPyramids (que desarrolla sus diversos métodos de escaneo de pirámides son la presencia de egiptólogos a fin de partir de una mirada fresca y desprejuiciada en sus exploraciones), respondió a las críticas diciendo que desde una perspectiva de ingeniería, no tendría sentido tener un vacío tan grande sobre la galería si su propósito era aliviar la presión. De ahí que prometió profundizar las investigaciones para elucidar qué relación habría tenido el espacio con el resto de la arquitectura de la pirámide.

Hans Huerto

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