Esta tela te calienta por un lado y te enfría por el otro

Polietileno nanoporoso con una capa de carbono y deposición de cobre en el medio (Po-Chun Hsu et al / Science Advances).

Ingenieros de la Universidad de Stanford (EE.UU.) han creado una tela que por un lado puede disipar el calor, y por el otro, más bien retenerlo.

El material, cuyo propósito sería el de confeccionar ropa que pueda cumplir con cambiantes necesidades de abrigo y de ventilación, es descrito en un artículo publicado en la revista Science Advances.

El textil podría ser una opción de fuerza para el control efectivo de la temperatura corporal en medios donde las condiciones del medioambiente son diversas, como en la alta montaña o incluso en algunas selvas, sin la necesidad de alguna fuente de energía como una batería.

Po-Chun Hsu, líder de equipo de Stanford, desarrolló un material que por un lado consiste en una capa de polietileno nanoporoso con un diámetro de poro de 50 a 1000 nanómetros, que anteriormente fue utilizado este científico para crear prendas con un "efecto de enfriamiento", optimizando la disipación del calor corporal. El tamaño de los agujeros de esta tela es comparable a la longitud de onda de la radiación visible (400-780 nanómetros), por lo que la luz se dispersa desde ellos, pese a que luzcan opacos a la vista. Al mismo tiempo, el calor del cuerpo humano corresponde a la radiación infrarroja con una longitud de onda mucho más larga (~ 9,5 micrómetros).

Una explicación esquemática de las propiedades de la tela convencional, una doble tela volteada por el lado de enfriamiento hacia el cuerpo y una doble tela volteada por el lado de enfriamiento hacia el cuerpo (Po-Chun Hsu et al / Science Advances).

El lado caluroso del textil es uno con un grosor de 24 micrómetros, mientras su contraparte es de 12. Ambas hacen un sándwich de capas de carbono y cobre, el primero con una alta emisividad, así como absorbencia y desprendimiento de calor. El material está perforado con poros grandes, y su grosor es de 9 micrómetros, por lo que permite que la piel respire. Para el lado de la calefacción, los investigadores decidieron usar metal debido a su alta reflectividad, en este caso, cobre.

Este material es de un grosor de tan solo 150 nanómetros, con lo cual no bloquea los nanoporos y permite que se desprenda el aire y el vapor del calor corporal.

Capa de Nano-polietileno con película porosa de carbono (Po-Chun Hsu et al / Science Advances).

Las pruebas del material a temperatura ambiente de 31° C demostraron que frente a una tela convencional (60% algodón, 40% poliéster) —que aumenta la temperatura corporal a 36,9° C— arrojaron que la nueva tela, con el lado enfriador hacia la piel, elevaba la temperatura a solo 33,8°.

Por el otro lado, el material más bien aumentó a 40,3° la temperatura de la piel. La principal ventaja del nuevo material es un aumento en la zona de confort térmico: el rango de temperatura en el que una persona no se congelará ni sudará. Si el material completa su desarrollo previsto en el futuro, puede aumentar de 6,5 a 14,7 grados Celsius.

Hans Huerto

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