Las dietas nacionales mejorarán el medio ambiente, pero solo en países ricos

Danny Nicholson / flickr.com

Investigadores holandeses evaluaron cómo la transición de una dieta común a otra basada en recomendaciones dietéticas nacionales -un método para informar al público sobre las mejores elecciones alimenticias por las cuales optar- puede afectar la ecología. Según informa Proceedings of the National Academy of Sciences, en países con altos ingresos, donde a las personas les propusieron comer más verduras y menos carne, seguir las recomendaciones dietéticas, se pueden reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, la eutrofización y el uso de la tierra. En países con ingresos inferiores a la media, donde se recomendó a las personas consumir más carne, el impacto negativo en el medio ambiente, por el contrario, aumentó.

Los científicos bajo el liderazgo de Paul Behrens estudiaron la dieta de los residentes de 37 países y la compararon con las recomendaciones dietéticas nacionales. Los autores incluyeron 28 países de altos ingresos y nueve países de ingresos medianos, una población que contiene el 64% de la mundial. Luego, dividieron estos nueve en países con ingresos inferiores a la media (India e Indonesia) y países con ingresos superiores a la media: Rumania, China, Brasil, México, Rusia, Turquía y Sudáfrica.

Las recomendaciones dietéticas nacionales en cada país tomaban en cuenta la especificidad de su dieta. Por ejemplo, a la gente de la India se le ofreció comer más alimentos altos en calorías, mientras que en Estados Unidos, por el contrario, les aconsejaron reducirlos. En general, en comparación con la dieta promedio del país, en las recomendaciones nacionales se aconsejaba a las personas que redujeran el consumo de azúcares, aceite, carne y productos lácteos, y que los reemplazaran con frutas, verduras y nueces.

Como resultado, la dieta habitual, que incluye carne, pescado y productos lácteos, a la que los residentes de países "ricos" están acostumbrados, afecta negativamente al medio ambiente -aumenta las emisiones de dióxido de carbono, la eutrofización y el uso de la tierra-. En los países de ingresos medios y de ingresos más bajos que la media, las emisiones de gases de efecto invernadero y el aumento del uso de la tierra en términos per cápita fueron 1,5-2 veces menores.

Según los cálculos de los autores, al pasar de la ración promedio a la recomendada en países "ricos", la cantidad de emisiones de dióxido de carbono disminuiría en un promedio del 13%, la contaminación de las masas de agua en 10% y el uso de la tierra en un 6%. En los países de medianos ingresos, las emisiones y el uso de la tierra también disminuirían, pero no tanto (entre un 2% y un 4%). Y en los países con ingresos inferiores a la media (India e Indonesia), la situación, por el contrario, empeoraría. Las emisiones de gases de efecto invernadero y la eutrofización aumentarían en un 17% y 32%, respectivamente, y el uso de la tierra en un 15%. Los investigadores atribuyeron esto al hecho de que las autoridades de estos países recomiendan consumir más carne y productos lácteos, cuya producción tiene un mayor impacto en el medio ambiente.

Ekaterina Rusakova

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