Este anfibio sudamericano encierra la clave para curar la cirrosis

Wikimedia Commons

Ningún tratamiento curará la cirrosis o reparará las cicatrices en el hígado que ya se han producido, el tratamiento solo puede prevenir o retrasar el daño hepático siempre y cuando el diagnóstico sea dado en un estadio muy temprano del mal.

El alcoholismo crónico, la hepatitis u otros sucesos que maltratan el hígado pueden promover la autorreparación característica del órgano, consistente en una alta producción de colágeno que promueve la cicatrización (fibrosis). La Organización Mundial de la Salud estima que el consumo de alcohol causa de 20% a 50% de cirrosis hepática, epilepsia, intoxicaciones, accidentes de tráfico, violencia y varios tipos de cáncer.

A medida que la cirrosis progresa, las funciones hepáticas como la desintoxicación y la limpieza de la sangre, entre otras, se vuelven difíciles, lo que eventualmente conduce a la muerte del paciente.

No obstante, ahora la función hepática única de un anfibio sudamericano, el Siphonops annulatus —conocido por estos lares como culebrita tapiera, anillada excavadora o tapiadora— podría otorgar la llave a una cura para este mal, según un nuevo estudio publicado en Journal of Anatomy.

Investigadores de la Universidad de Surrey (Reino Unido), la Universidad Federal de São Paulo y el Instituto Butantan en Brasil utilizaron un innovador examen de células hepáticas en 3D para explorar la función hepática de este anfibio parecido a una serpiente, que vive bajo los 800 m sobre el nivel del mar en Colombia, Ecuador, Perú, Brasil, Guyana, Surinam, Paraguay, Venezulea, Bolivia y Argentina.

Se descubrió que el hígado de la culebrita tapiera produce células sanguíneas a lo largo de su vida y descompone el colágeno proteico.

Según el Dr. Robson Gutierre, morfólogo de la Universidad Federal de São Paulo y autor principal de este estudio, el anfibio sudamericano tiene células hepáticas muy singulares, conocidas como melanomacrophages, que pueden eliminar y descomponer el colágeno como parte de su función natural. En la misma especie, los melanomacrófagos también envuelven naturalmente a los basófilos, lo que ayuda a minimizar la inflamación no deseada y reduce el tejido cicatricial que puede conducir a la cirrosis.

El coautor Dr. Augusto Coppi, profesor de Anatomía Veterinaria y Estereólogo de la Universidad de Surrey, dijo: "La función hepática de este anfibio, Siphonops annulatus, puede brindarnos una oportunidad única para resolver una de las enfermedades más devastadoras del hígado.

"Necesitamos más investigaciones a fondo sobre cómo este descubrimiento podría traducirse en humanos, pero puede tener el potencial de alterar la forma en que vemos y tratamos esta enfermedad”.

Hans Huerto

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