La búsqueda de marcadores genéticos de la homosexualidad tiene a dos regiones candidatas

Alan R. Sanders & et al. 
Sci. Rep. 2017

El primer intento de analizar la totalidad del genoma humano (GWAS) en la búsqueda de marcadores genéticos asociados con la homosexualidad en hombres señaló dos posibles candidatos, variantes genéticas localizadas en regiones implicados en el desarrollo del cerebro y el trabajo de la tiroides. Los autores del estudio publicado en Scientific Reports advirtieron que sus conclusiones, hasta el momento, solo pueden considerarse especulativas, ya que la muestra de participantes fue bastante pequeña (unas 2.000 personas).

Para los autores del estudio, psiquiatras del Sistema de Salud de la Universidad NorthShore en Illinois (EEUU), la sexualidad es parte fundamental de la vida humana, por ello es importante entender el desarrollo y expresión de la orientación sexual humana. El objetivo de este estudio, a su vez, es buscar los fundamentos genéticos de la orientación sexual, y en consecuencia incrementar nuestra comprensión de los mecanismos biológicos de la orientación sexual.

Analizando hombres de distinta opción sexual

Para ello, el equipo analizó a 1.077 hombres homosexuales y 1.231 heterosexuales de ascendencia principalmente europea. Para fines del estudio, la orientación sexual de los hombres fue basada en reportes personales sobre identidad sexual y sentimientos sexuales. Cada persona bajo estudio dio una muestra de su ADN en forma de sangre o saliva, que a su vez fue genotipificada y analizada.

Tras analizar los datos, aislaron varias regiones genéticas donde las variantes llamadas polimorfismos de un solo nucleótido (SNP) señalaron cambios de una letra de ADN con dos de las congregaciones más prominentes ubicadas cerca de los cromosomas 13 y 14. Para los investigadores, los genes cercanos a estos picos tienen funciones plausiblemente relevantes en el desarrollo de la orientación sexual.

En el cromosoma 13, las variantes se localizaron junto a un gen llamado SLITRK6, expresado en el diencéfalo, parte del cerebro que previamente se demostró que difiere en tamaño dependiendo de la orientación sexual de los hombres. Los mecanismos aquí no se comprenden plenamente, pero los investigadores indican que la familia SLITRK es importante para el neurodesarrollo y relevante para una serie de fenotipos conductuales, no solo de orientación sexual.

En el cromosoma 14, la asociación más fuerte se concentró alrededor del gen receptor de la hormona estimulante de la tiroides (TSHR), y se cree que el grupo de variantes SNP aquí podría afectar la orientación sexual debido a una expresión alterada en el hipocampo, además de producir una función tiroidea atípica.

En personas y animales

La homosexualidad es consistente en distintas poblaciones en índices de 3 o 4%. Además, no solamente es hallada entre personas, sino también entre animales, incluyendo pájaros e insectos. El año pasado, por ejemplo, un estudio publicado en Animal Behaviour demostró cómo un grupo de termitas machos, a falta de hembras, se apareaban con otros machos para hacer nidos. Pese a que estas uniones demostraron durar largos períodos, cuando tuvieron la chance estas termitas gay no dudaron en matar a otro macho para aparearse con sus compañeras.

Daniel Meza
Si te gustó esta noticia, entérate de más a través de nuestros canales de Facebook y Twitter.

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.