Nuevo método detecta TBC y su gravedad con un test de orina

El bacilo de Koch, agente de la TBC (Anglais Medical).

Un nuevo método de detección que emplea un marcador de polisacáridos del agente causante de la tuberculosis, permite ahora diagnosticar la enfermedad mediante un sencillo análisis de orina. El trabajo de los investigadores de la Universidad George Mason en Virginia, EE. UU., dirigidos por Alessandra Luchini, es publicado por la revista Science Translational Medicine.

El componente principal de la técnica es la unión de nanopartículas, que pueden incubarse con orina y luego extraerse de allí, concentrando el polisacárido de esta manera. El método permite no solo detectar la presencia de una forma activa de tuberculosis en los pacientes, sino también determinar la gravedad de la enfermedad. Por la naturaleza del test, este puede ser aplicado sin inconvenientes en zonas de riesgo para poblaciones con la enfermedad.

Según la Organización Mundial de la Salud, más de 10 millones en 2015 y más de 6 millones en 2016 padecieron de TBC y más de un millón muere cada año por esta enfermedad. El 80% de los casos recae en 22 países, incluido Brasil; Perú, además, se encuentra en la lista de los países con más casos de TBC multidrogo resistente, una mutación más agresiva y de difícil cura.

La clave del tratamiento exitoso es el diagnóstico oportuno de la tuberculosis. Actualmente, las principales herramientas para detectar la enfermedad en adultos son la radiografía, los estudios microbiológicos y la detección del ADN del patógeno, la bacteria Mycobacterium tuberculosis. Sin embargo, estos métodos requieren equipos especiales, a veces no muy precisos y toman mucho tiempo.

Los científicos han podido detectar la tuberculosis pulmonar por la presencia en la orina del componente de la pared celular de las micobacterias: lipoarabinomanano (LAM). No obstante, esta prueba había sido hasta ahora lo suficientemente sensible solo en pacientes con VIH (este grupo representa el 15 por ciento del número total de pacientes de TBC). Debido a la inmunidad suprimida, estos pacientes tienen una alta carga del bacilo de Koch, agente de la TBC, por lo que su concentración en la orina es lo suficientemente alta como para detectarlo con la ayuda de un análisis enzimático.

Ahora la sensibilidad del examen ha logrado ser elevada para detectar la TBC y su gravedad en la orina incluso en pacientes que no tiene VIH, con la ayuda de nanopartículas de un hidrogel, un compuesto que se pega a los polisacáridos con una fuerza 100 veces mayor que las proteínas específicas conocidas.

Los investigadores lograron confirmar el diagnóstico en 48 pacientes del hospital de Lima (Perú), que aún no han comenzado a recibir tratamiento. Además, probaron el test en 39 voluntarios sanos y otros 14 pacientes con otras enfermedades, como cáncer de pulmón, neumonía o infecciones urogenitales. La precisión del diagnóstico fue mayor al 80% y la sensibilidad de la prueba fue de más del 95%.

"La tecnología se puede configurar en una variedad de formatos para detectar un panel de analitos urinarios de TB de muy baja abundancia que antes no se podían detectar. Ocho de nueve pacientes con baciloscopia negativa y cultivo positivo para TB dieron positivo para LAM urinario. Esta tecnología tiene amplias implicaciones para el cribado de la TB pulmonar, el control de la transmisión y el tratamiento de pacientes con VIH negativo", concluye el documento.

Hans Huerto

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