La ciencia no encuentra relación entre cambios en el clima y dolor de articulaciones

No parece haber un vínculo entre el clima lluvioso y la molestia en las articulaciones. /Pxhere

Tu abuelo ha insistido toda la vida en que es capaz de saber cuando va a llover porque se lo dice la artritis. De hecho, es probable que tú hayas heredado ese superponer y te creas capaz de predecir un cambio climático gracias al dolor de tu rodilla. Pues esto te interesa: por primera vez, los datos de millones de consultas médicas revelaron que  no parece haber un vínculo entre el clima lluvioso y la molestia en las articulaciones. Lo sentimos.

Hasta ahora, todos los estudios que habían investigado este fenómeno no habían dado resultados concluyentes, debido a los pequeños tamaños de muestra y las limitaciones del uso de encuestas donde las personas auto informan sobre sus síntomas. Dichos métodos dificultan descartar la posibilidad de que las personas simplemente vean una correlación donde no existe ninguna. El equipo de investigadores, de la Facultad de Medicina de Harvard (EE.UU.), analizó esta cuestión con un enfoque diferente: vincular los reclamos de seguro de Medicare con los datos de lluvia de miles de estaciones meteorológicas en el país. "Es difícil demostrar que es negativo, pero en esta avalancha de datos, si hubiera un aumento clínicamente significativo en el dolor, habríamos esperado encontrar al menos algún signo pequeño, pero significativo, del efecto", explica el principal investigador, Anupam Jena, en un comunicado de la universidad. Sus resultados se han publicado en el British Medical Journal (BMJ).

Este enfoque de BigData permitió a los investigadores analizar una muestra mucho más grande que la que se puede obtener con encuestas típicas: más de 1,5 millones de pacientes de 65 años o mayores, que visitaron más de 11,6 millones de veces al médico con consultas relacionadas con el dolor articular o de espalda en el transcurso de cuatro años. El equipo comparó la proporción de tales visitas en días lluviosos y no lluviosos, y terminó con un resultado negativo: no hubo relación entre las quejas sobre el dolor y la lluvia el día de la cita, o durante esa semana, o incluso la anterior. 

En general, encontraron que el 6.35% de las visitas al consultorio incluyeron quejas de dolor en días lluviosos, mientras que el 6.39% de las quejas relacionadas con el dolor se notaron en días secos. Y esa diferencia es tan pequeña que el equipo no considera que tenga importancia clínica. Como señalan los investigadores, la principal limitación del estudio es el hecho de que los datos no explicaron la gravedad de la enfermedad "para excluir definitivamente las tasas más altas de dolor articular o de espalda relacionado con la lluvia", y tampoco tenían datos sobre si las personas puede haber sido autoadministrado su dolor con analgésicos sin receta.

Además, la investigación solo analizó las precipitaciones, no otros factores como la temperatura o la presión barométrica, por lo que todavía hay más margen para futuras investigaciones. "Una relación aún puede existir, y por lo tanto, serán útiles muestras más grandes y detalladas sobre la gravedad de la enfermedad y el dolor", escribe el equipo. Pero, aunque los resultados no prueban definitivamente que no haya un vínculo entre el dolor en las articulaciones y el clima, realmente hacen mella en esta creencia tan extendida. Ahora te toca a ti explicárselo a tu abuelo.

Beatriz de Vera
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