La NASA presenta un potente aparato para buscar vida en el satélite Europa

Vista simulada de Júpiter desde su luna Europa. /NASA/JPL-Caltech

Europa, una de las lunas de Júpiter, esconde, bajo su superficie helada, un océano de agua líquida. Ahora, la Agencia Espacial estadounidense, NASA, ha desarrollado un nuevo instrumento para buscar vida en una futura misión a este satélite. Se trata de un espectrómetro compacto capaz de detectar compuestos y minerales asociados con la actividad biológica más rápidamente y con mayor sensibilidad que los instrumentos anteriores.

El nuevo aparato, que se describe en la revista Applied Optics, al que denominan el instrumento ultracompacto micro Raman (SUCR), es el primero en realizar análisis micro-Raman (la espectroscopia Raman es una técnica usada para analiar los componentes de los materiales) de muestras que se encuentran a 10 centímetros del instrumento, con una resolución de 17.3 micrones. Ha sido desarrollado por investigadores del Centro de Investigación Langley de la NASA y la Universidad de Hawai (EE.UU.), como mejora de una técnica analítica conocida como espectroscopía micro Raman. Esta técnica utiliza la interacción entre la luz láser y una muestra para proporcionar información sobre la composición química a escala microscópica.

Instrumento ultracompacto micro Raman (SUCR). /NASA

El nuevo espectrómetro es significativamente más rápido que otros instrumentos y extremadamente compacto. Estas características son importantes para las aplicaciones espaciales y también podrían hacer que el instrumento sea útil para análisis biomédicos y alimentarios en tiempo real. "Supera algunas de las limitaciones clave de los instrumentos micro Raman tradicionales y está diseñado para servir como un instrumento ideal para misiones futuras que utilizan rovers o módulos de aterrizaje para explorar la superficie de Marte o la helada luna de Europa de Júpiter", contó M. Nurul Abedin, investigador principal del Centro de Investigación Langley.

El año pasado, se informó de que la NASA había detectado columnas gigantes de agua emanando de Europa. En 2012, el telescopio Hubble vio en este satélite lo que parecían géiseres de vapor de unos 200 kilómetros en actividad en la zona del polo sur, lo que supuso una gran noticia para los astrobiólogos, ya que se creyó que con esto, una sonda robótica se podría tomar muestras del océano de Europa –que se ubicaría debajo de su gruesa capa de hielo– sin siquiera descender. Desde entonces, el telescopio Hubble buscó en repetidas oportunidades otro géiser como aquel sin mayor éxito, hasta que en septiembre de 2016, realizaron el hallazgo

Beatriz de Vera
Si te gustó esta noticia, entérate de más a través de nuestros canales de Facebook y Twitter.

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.