Las cosas más importantes que aprendiste sobre el alcohol este 2017

Consumido con moderación el vino tiene cualidades benficiosas
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La evolución ha hecho que los humanos, al igual que otros primates, desarrollemos un gusto por el alcohol. Y aunque en cantidades moderadas puede ayudarnos a pasar un momento agradable mientras socializamos, las consecuencias pueden ser dañinas si es que las consumimos en exceso. Con todo, la ciencia aún sigue estudiando los efectos de este compuesto y estas son algunas cosas que aprendimos el año pasado:

La soledad aumenta la tolerancia al alcohol

De acuerdo a un estudio de la Universidad de Maryland, publicado en la revista Journal of Experimental Biology, los cangrejos de río más sociables son más vulnerables a los efectos del consumo de alcohol, en comparación con ejemplares de su especie que fueron mantenidos en aislamiento y que, ante la exposición a la sustancia, se vieron afectados en menor medida.

El neurocientífico Jens Herberholz en la Universidad de Maryland en College Park quiso estudiar los efectos de la experiencia social en el consumo de alcohol, y colocó cangrejos de río que previamente habían sido alojados juntos y los sumergieron en tanques de alcohol diluido. Estos perdieron el control a medida que se fueron intoxicando. Todo el proceso demoró 20 minutos.

Sin embargo, cuando se replicaron los experimentos con cangrejos que habían sido mantenidos en aislamiento durante la semana previa, se encontró que tardaron hasta 28 minutos en mostrar los mismos síntomas de embriaguez.

Con ello se especula que los humanos solitarios serían menos sensibles a los efectos del alcohol, lo que los llevaría a consumir más: "Nuestro estudio muestra que la experiencia social puede cambiar la sensibilidad al alcohol agudo […] Las personas embriagadas podrían tener diferentes respuestas al alcohol dependiendo de su experiencia social previa", explicó Herberholz.

La embriaguez no cambia mucho nuestra personalidad

Una investigación de expertos en salud mental de la Universidad de Missouri, publicada en la revista Clinical Psychological Science, informa que cuando nos emborrachamos, nuestra personalidad cambia, pero no tanto como creemos. Ello, al menos, de acuerdo a quienes nos rodean.

Aunque el alcohol está asociado estereotipadamente con algunas conductas como la desinhibición, la algarabía y hasta la melancolía; el experimento encontró que beber no hace sino incrementar características ya existentes de nuestra personalidad.

Excesivo alcohol durante la adolescencia altera la actividad cerebral

Un estudio realizado por la Universidad de Finlandia Oriental y el Hospital Universitario de Kuopio y publicado en Addiction Biology, encontró que el consumo crónico y prolongado de alcohol en la adolescencia altera la excitabilidad cortical (la medida de la respuesta de la corteza cerebral a determinados estímulos) y la conectividad funcional (relación de la actividad neuronal en diferentes partes del cerebro).

El estudio, realizado mediante análisis de estimulación magnética transcraneal (TMS) en 27 adolescentes bebedores entre los 13 y 18 años, encontró que el uso de alcohol causó alteraciones significativas en la neurotransmisión eléctrica y química entre los participantes del estudio, aunque ninguno de ellos cumplió con los criterios exigidos para que el cuadro califique como un trastorno por abuso de sustancias.

El “mindfulness” como ayuda para reducir consumo de alcohol

Científicos británicos realizaron un experimento en el cual verificaron la efectividad de la influencia que tiene la terapia cognitiva basada en la práctica de la atención plena (mindfulness) sobre el consumo de alcohol. Los resultados demostraron que las sesiones cortas de e esta práctica reducen perceptiblemente la cantidad de consumo después de la primera semana. El artículo fue publicado en el International Journal of Neuropsychopharmacology.

Los autores de la investigación comprobaron la efectividad del mindfulness sobre el deseo de consumir alcohol en 68 personas sanas (34 mujeres y 34 hombres) de 18 a 50 años. Todos ellos pasaron la Prueba de Identificación de Trastornos del Uso del Alcohol (AUDIT, por sus iniciales en inglés) y que tenían algún problema con el consumo de alcohol.

Una semana después del experimento, se preguntó a los participantes si habían usado las prácticas prescritas por ellos y qué cantidad de alcohol habían consumido por día, durante la semana. Los dos grupos no difirieron en la cantidad de tiempo que dedicaron a la práctica, sin embargo, los participantes del grupo que practicaba la atención plena redujeron su consumo promedio de alcohol en 9,3 unidades (74,5 gramos de alcohol), mientras que los miembros del grupo de relajación redujeron el consumo en 3 unidades (o 24 gramos de alcohol).

Últimas investigaciones

Aunque aún no ha pasado una sola semana desde que comenzó el 2018, ya se han publicado dos investigaciones relacionadas al alcohol. Una investigación de la Universidad de Cambridge encontró que beber en exceso puede destruir el ADN y está fuertemente vinculado al cáncer. Así mismo, hace solo dos días, otro estudio encontró que las personas con menos recursos son más proclives a sufrir daño al corazón que aquellas con más dinero.

 

Victor Román
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