Manhunt: Unabomber, la historia real del matemático que se hizo terrorista por culpa de la CIA

Ficha policial de Theodore Kaczynski. /Wikipedia

Desde su cabaña remota en las montañas, entre los años 1978 y 1995, el genio matemático y terrorista Theodore Kaczynski (Paul Bettany), apodado Unabomber, envió por carta 16 bombas a diferentes objetivos, como protesta por la sociedad moderna y la destrucción de la naturaleza. Puede que te suene el argumento de la serie que Netflix estrenó en España a finales de diciembre Manhunt: Unabomber (Cacería: Unabomber), producida por la cadena Discovery y protagonizada por el actor inglés Paul Bettany. Pero la figura de Kaczynski fue terriblemente real: una mente prodigiosa que pasó de promesa de las matemáticas a uno de los terroristas más difíciles de encontrar de la historia.

Durante 17 años, entre 1978 y 1995, Kaczynski envió 16 bombas que mataron a tres personas e hirieron a otras 28, algunas de ellas de gravedad. Su motivación era acabar con la sociedad tecnológica, a la que culpaba de todos los desastres del mundo. Así escribió en su manifiesto anarquista, llamado La sociedad industrial y su futuro, que en su delirio envió al Washington Post y al New York Times.

Theodore Kaczynski nació en Chicago en 1942 y fue considerado un niño prodigio. A los 16 años, obtuvo una beca para estudiar su pregrado en la Universidad de Harvard (EE.UU.). Cursó los estudios de Matemáticas en la Universidad de Michigan, donde empezó a publicar intersantes artículos en revistas científicas y se doctoró en 1967, ocupando la plaza del profesor asistente más joven de la Universidad de Berkeley, California. Pero este trabajo le duró dos años: pasado ese tiempo, renunció y se retiró a vivir a una cabaña en Montana, donde vivió aislado del mundo.

El nacimiento de Unabomber

Nunca volvió a tener relación con la comunidad matemática, y solo mantenía contacto con pocas personas, como su hermano David, con quien había construído la cabaña. En 1978, sin embargo, se recluyó por completo y fue cuando nació Unabomber. Atacó a distintas personas escogidas con unos criterios muy amplios: desde un investigador sobre genética hasta un vendedor de computadoras, algún intelectual, empresarios, estudiantes o los pasajeros de una línea aérea.

Comenzaron a llegar paquetes explosivos; primero a la Universidad del Noroeste y a las líneas aéreas; después a Vanderbilt y la Universidad de Berkeley. Su primer atentado fue el 25 de mayo de 1978, y tras media decena de ataques sin lograr ocasionar ninguna víctima fatal, escribió en su diario "es frustrante, pero parece que no puedo hacer una bomba mortal". Su primer ataque mortal fue el 11 de diciembre de 1985, en Sacramento, California. El FBI no tuvo dificultad para unir los diferentes incidentes y abrió el caso del UNABOMB, acrónimo de UNiversity and Airline BOMbing, cuenta Manuel de León, director del Instituto de Ciencias Matemáticas en su artículo del blog Café y Teoremas, del periódico El País.

Kaczynski chantajeó al FBI para conseguir que su desquiciado manifiesto fuera publicado por los dos periódicos, ya que los medios se negaban a acceder a las exigencias de un terrorista. Quería que sus ideas fueran debatidas, pero lo que consiguió fue que lo detuvieran. David Kaczynski reconoció a su hermano en el artículo y comunicó sus sospechas al FBI, que con un análisis lingüístico de sus cartas manuscritas dio con el terrorista. El 3 de abril de 1996 Kaczynski fue arrestado en su cabaña del bosque, y dos años después, se declaró culpable de todos los cargos federales formulados en su contra, reconociendo ser Unabomber, a cambio de evitar la pena de muerte y recibir una condena a prisión perpetua sin posibilidad de recuperar su libertad y renunciando a la posibilidad de apelar la sentencia.

¿Víctima de la CIA?

Esta historia llevó a la sociedad a preguntarse cómo una mente superdotada se rompe hasta este punto. Una posible clave llega en 2003, cuando el historiador Alston Chase publica el libro Harvard and the Unabomber. Esta obra destapaba una trama en la que la estaban implicadas la Universidad de Harvard y la CIA. Se trataba de un experimento psicológico que duró tres años.

Kaczynski había sido uno de los 22 estudiantes seleccionados para analizar sus respuestas al estrés, a través de un experimento del llamado MK Ultra y llevado a cabo por Henry Murray, profesor en Harvard y Fundador de la Sociedad psicoanalítica de Boston. Se cuentan horrores de este programa para la experimentación en seres humanos que buscaba desarrollar nuevas técnicas de interrogatorio o tortura a partir del control mental.

Según publica Gizmodo, Kaczynski recordaría más tarde que el experimento fue tremendamente desagradable para él. Si bien se suponía que iba a ser un punto de inflexión en su vida, su frágil personalidad y falta de enfoque ético acabó haciendo mella en su persona. El matemático acabó desarrollando con el experimento una visión tecnofóbica del mundo y convenciéndose de que la tecnología y la ciencia estaban amenazando a la propia libertad de las personas y controlando su pensamiento.

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma


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