Los caballos tuvieron cinco dedos y conservan restos de ellos en sus pezuñas

Hasta ahora, se pensaba que los primero caballos eran tetradáctilos (tenían cuatro dedos) y que los fueron perdiendo hasta quedarse con uno. /Pixabay

Los humanos y los caballos descendemos de un ancestro común que tenía cinco dedos, pero a medida que los caballos evolucionaron para vivir en praderas abiertas, su anatomía se fue compactando para favorecer el movimiento a través de las llanuras. Los caballos que conocemos tienen solo un dedo central largo, conocido como metacarpiano, pero según una nueva teoría, conservan en sus cascos o pezuñas restos de los cinco dedos que tenían sus ancestros, y no los perdieron como resultado de la evolución

Hasta ahora, se pensaba que los primero caballos eran tetradáctilos (tenían cuatro dedos) y que los fueron perdiendo hasta quedarse con uno. Este estudio, publicado en Royal Society Open Science, propone por primera vez que el número de dedos no se redujo por un proceso evolutivo, sino que se fusionaron para formar extremidades delanteras compactas con pezuñas.

"Con una superficie distinta del metacarpiano, sabemos que las férulas, los huesos pequeños que se encuentran a lo largo de los lados exteriores del metacarpo, en los caballos de hoy son los restos del segundo y cuarto dedo", explica el autor principal, Nikos Solounias, profesor del Instituto de Tecnología de Nueva York (NYIT, EE.UU.).

NYIT

Estos fragmentos, que se estrechan a la mitad del hueso, fueron heredados de un ancestro anterior, pero dejaron de desarrollarse en dedos completamente formados en los caballos modernos. Actualmente, los científicos aceptan que las férulas son remanentes parcialmente formados del segundo y cuarto dedo, sin embargo, los investigadores de NYIT señalan que, aunque esta explicación del segundo y cuarto dedo es viable, está incompleta y no da cuenta del primer y quinto dedo del animal.

El equipo sostiene que las crestas, que se encuentran en la parte posterior de cada férula son los restos parcialmente formados del primer y quinto dedo, que una vez estuvieron conectados a los cartílagos del casco. De este modo, fragmentos de los dedos que faltan se pueden encontrar en forma de crestas en la parte posterior de las férulas. Según los científicos, los caballos conservan restos de sus cinco dedos ancestrales.

Los humanos seguimos conservando nuestros cinco dedos perfectamente diferenciados, pero puede que este número te parezca poco. ¿Quieres añadir uno más? Dani Clode, graduada del Royal College of Art, en Londres, ha creado The Third Thumb (El tercer dedo pulgar), un dedo pulgar mecánico-eléctrico para aumentar la capacidad de una mano. La prótesis se controla desde el pie mediante unos sensores insertados en los zapatos, en una operación que se parece al mecanismo del freno de una bicicleta: cuando el cable se tensa, este se dobla en dos articulaciones, como las falanges. Además, el dedo puede rotar tal como lo haría un dedo real. 

Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma


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