Esta banda-robot magnética es capaz de nadar y transportar objetos

Wenqi Hu et al. / Nature, 2018n1 magito

Ingenieros alemanes crearon un robot en miniatura controlado por un campo magnético. Gracias al campo externo, puede nadar, caminar sobre superficies duras y también agarrar y mover objetos. La modificación actual tiene una longitud de aproximadamente tres milímetros, pero en el futuro, los investigadores planean reducirla significativamente y crear un robot para fines médicos, según un artículo publicado en la revista Nature.

Los motores eléctricos convencionales son difíciles de adaptar para los robots en miniatura, por lo que los ingenieros se dedican a desarrollar otras formas de ponerlos en movimiento. El método más conveniente y común entre estos desarrollos es el control por medio de un campo magnético externo. Estos robots no necesitan llevar motor y batería, y pueden trabajar en ausencia de contacto con el transmisor, gracias a lo cual se pueden utilizar para manipulaciones en el interior del cuerpo. Pero los robots con control magnético tienen inconvenientes: solo admiten un conjunto limitado de movimientos y entornos en los que pueden moverse.

Los investigadores, dirigidos por Metin Sitti del Instituto Max Planck de Sistemas Inteligentes, desarrollaron un robot magnético mucho más versátil. Consiste de una banda rectangular de elastómero de silicona con partículas magnéticas de neodimio, hierro y boro con un tamaño promedio de aproximadamente cinco micrómetros. Estas partículas están magnetizadas de tal manera que sus vectores de magnetización en la banda tienen un perfil armónico.

Distribuciones de los vectores de magnetización de partículas en la banda.

Wenqi Hu et al. / Nature, 2018

Dado que la magnetización en la banda se distribuye de manera desigual, comienza a doblarse en el campo magnético externo, y la magnitud y dirección de la curvatura depende de la magnitud y la dirección del vector de inducción magnética. De este modo, los ingenieros “enseñaron” al robot a realizar movimientos complejos: caminar sobre una superficie dura, nadar, sumergirse en el agua y arrastrarse a lo largo de tubos estrechos.

Además, los desarrolladores le han enseñado al robot a capturar y mover objetos pequeños, así como también a saltar, cambiar drásticamente su forma y alejarse de la superficie.

Los ingenieros señalan que, si bien el robot se utilizará con fines de investigación, por ejemplo, para el estudio del movimiento en los límites de fluidos no newtonianos o medios granulares. En el futuro, planean reducir significativamente el tamaño del robot y probarlo dentro de organismos vivos.

Ingenieros de Harvard también crearon, anteriormente, el híbrido RoboBee, una abeja robótica que puede volar, bucear en el agua, nadar, impulsarse hacia dentro o fuera del agua y aterrizar de forma segura.

 

Grigory Kopiev

Texto traducido por María Cervantes

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, tecnología que suma


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