Otro estudio avala los beneficios de una copa de vino para el cerebro

. /Pixabay

El vino es un terreno conflictivo para la ciencia. Mientras que hay nutricionistas alzando la voz para que se deje de alabar sus beneficios para la salud, cada cierto tiempo surge una nueva investigación que encuentra que un consumo moderado nos sienta bien. Ahora, un estudio de revista Scientific Reports, muestra que los bajos niveles de consumo de alcohol disminuyen la inflamación y puede servir de ayuda contra la enfermedad de Alzheimer.

El hallazgo se suma a un creciente cuerpo de investigación que apunta a los beneficios para la salud de bajas dosis de alcohol, que se relacionan con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, así como una serie de cánceres. "Se sabe que la ingesta prolongada de cantidades excesivas de etanol tiene efectos adversos sobre el sistema nervioso central", cuenta Maiken Nedergaard, codirector del Centro de Neuromedicina Traslacional del Centro Médico de la Universidad de Rochester (URMC, EE.UU.), y autor principal del estudio.

Limpieza del cerebro

Las investigaciones de Nedergaard se centran en el sistema glifático, el proceso de limpieza único del cerebro que el equipo describió por primera vez en 2012. Mostraron cómo el líquido cefalorraquídeo (CSF) se bombea al tejido cerebral y elimina los desechos, incluidas las proteínas beta amiloide y tau que están asociados con el alzhéimer y otras formas de demencia. El nuevo estudio, que se realizó en ratones, examinó el impacto de la exposición al alcohol tanto aguda como crónica. Cuando estudiaron los cerebros de animales expuestos a altos niveles de alcohol durante un largo período de tiempo, los investigadores observaron altos niveles de un marcador molecular para la inflamación, particularmente en células llamadas astrocitos que son reguladores clave del sistema glifático. También notaron un deterioro de las habilidades cognitivas y motoras del animal.

Pero los animales que estuvieron expuestos a bajos niveles de consumo de alcohol, análogos a aproximadamente 2,5 bebidas por día, mostraron menos inflamación en el cerebro y su sistema glifático fue más eficiente en mover el líquido cefalorraquídeo a través del cerebro y eliminar el desecho, en comparación con los ratones control que no expuesto al alcohol La baja dosis de rendimiento de los animales en las pruebas cognitivas y motoras fue idéntica a la de los controles.

Sin embargo, beber de manera frecuente aumenta el riesgo de muerte a causa de enfermedades cardiovasculares, y además, según un estudio publicado en la revista PLOS Medicine, este efecto nocivo también depende del nivel socioeconómico. Un investigador del Instituto Noruego de Salud Pública en Oslo analizó datos socioeconómicos, estudios del sector salud, e información sobre la tasa de hospitalizaciones y muertes relacionadas con el alcohol en 207,394 adultos noruegos nacidos antes del 15 de octubre de 1960 y que completaron censos obligatorios en Noruega entre 1960 y 1990; y encontró que el consumo muy frecuente de alcohol (4-7 veces por semana) se asoció con un mayor riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular entre las personas en la posición socioeconómica más baja. 

Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, tecnología que suma


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