Escaneos láser encuentran una megalópolis maya oculta en Guatemala

Wikimedia Commons

Un equipo internacional de arqueólogos informó haber encontrado una inmensa ciudad maya en el territorio de la actual Guatemala. El descubrimiento, denominado como el importante más importante de la arqueología maya, fue logrado gracias al uso de la tecnología LiDAR (Light Detection And Ranging).

Los científicos identificaron las ruinas de más de 60,000 casas, palacios, carreteras elevadas y otras edificaciones hechas por humanos que habían estado ocultas durante siglos bajo las selvas del norte de Guatemala, según recoge la revista de la National Geographic – NatGeo

La tecnología LiDAR

Al igual que con dos cuevas descubiertas en México, los científicos utilizaron el LiDAR para remover digitalmente los árboles de las imágenes aéreas, revelando las ruinas de una civilización precolombina en expansión que era mucho más compleja e interconectados de lo que la mayoría de los especialistas habían supuesto.

"Las imágenes LiDAR dejan en claro que toda esta región era un sistema de asentamiento cuya escala y densidad de población habían sido subestimadas", dijo a NatGeo. Thomas Garrison, un arqueólogo del Instituto Ithaca y que es parte de un consorcio de investigadores que participan en el proyecto, el cual fue encabezado por la Fundación PACUNAM, una organización sin fines de lucro guatemalteca que fomenta la investigación científica, el desarrollo sostenible y la preservación del patrimonio cultural.

El proyecto mapeó más de 2,100 kilómetros cuadrados de la Reserva de la Biosfera Maya en la región de Petén en Guatemala, produciendo el mayor conjunto de datos LiDAR jamás obtenido para la investigación arqueológica.

Los resultados sugieren que Centroamérica fue cuna de una civilización avanzada que, en su apogeo hace unos 1.200 años, era comparable a culturas sofisticadas como la antigua Grecia o China, y no se trató de ciudades dispersas y pequeñas como se creía hasta la fecha.

Las imágenes LiDAR mostraron carreteras elevadas que conectaban centros urbanos y canteras, complejos de irrigación y terrazas que sostenían una intensiva agricultura capaz de alimentar a las masas de trabajadores que remodelaron dramáticamente el paisaje.

"Hemos tenido esta presunción occidental de que las civilizaciones complejas no pueden florecer en los trópicos, que en los trópicos es donde las civilizaciones van a morir", dijo NatGeo, Marcello Canuto, arqueólogo de la Universidad de Tulane, quien realiza investigaciones arqueológicas en un sitio guatemalteco conocido como La Corona.

"Pero con la nueva evidencia basada en LiDAR (obtenida) de Centroamérica y Angkor Wat, ahora debemos considerar que las sociedades complejas se pueden haber formado en los trópicos y desde allí se abrieron paso hacia afuera", agregó Canuto.

El estudio arrojó datos sorprendentes sobre los patrones de asentamiento, la conectividad interurbana y la militarización en las tierras bajas mayas. En su apogeo en el período clásico maya (aproximadamente A.D. 250-900), la civilización cubría un área aproximadamente el doble del tamaño de la Inglaterra medieval, pero estaba mucho más densamente poblada.

Una población de más de 10 millones de habitantes 

"La mayoría de la gente se había sentido cómoda con estimaciones de población de alrededor de 5 millones", dijo Francisco Estrada-Belli, un arqueólogo de la Universidad de Tulane, que dirige un proyecto arqueológico multidisciplinario en Holmul, Guatemala.

"Con esta nueva información, no es irrazonable pensar que había de 10 a 15 millones de personas allí, incluidas muchas que vivían en zonas pantanosas y bajas que muchos de nosotros consideramos inhabitables".

Una de las conclusiones que se obtienen del trabajo es que casi todas las ciudades mayas estaban conectadas por caminos lo suficientemente anchos como para sugerir que eran objeto de intenso tráfico y se usaban para el comercio y otras formas de interacción regional. Estas carreteras fueron elevadas para facilitar el tránsito incluso durante las temporadas de lluvia. En una parte del mundo donde normalmente hay demasiada o muy poca precipitación, el flujo de agua se planificó meticulosamente y se controló a través de canales, diques y embalses.

Entre los hallazgos más sorprendentes se encuentran los muros de defensa, murallas, terrazas y fortalezas, lo cual hace pensar que vivieron en constante conflicto. "La guerra no solo estaba ocurriendo hacia el final de la civilización", dijo Garrison. "Fue a gran escala y sistemático, y se prolongó durante muchos años".

El estudio es la primera fase de la Iniciativa PACUNAM LiDAR, un proyecto de tres años que eventualmente mapeará más de 14,000 kilómetros cuadrados de las tierras bajas de Guatemala, parte de un sistema de asentamiento precolombino que se extendió hacia el norte hasta el Golfo de México.

Esta no es la primera que se usa la tecnología LiDAR para encontrar una edificación maya. El año pasado, un grupo de investigadores descubrió una antigua red de senderos, y otro una tumba real, utilizando la misma técnica.

 

Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que suma”.

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.