Grandes cantidades de mercurio están atrapadas en el permafrost del Ártico (y esto es muy malo)

Wikimedia Commons

Las regiones de permafrost del hemisferio norte han estado ocultando una sorpresa realmente desagradable: mercurio. Mucho mercurio. Casi el doble de lo que se pensaba teníamos en los suelos y océanos del planeta, y podría tener serias consecuencias en nuestros ecosistemas.

Investigadores del Servicio Geológico de EE. UU. Estudiaron muestras de núcleos del permafrost de Alaska, y sus estimaciones muestran que 793 millones de kilogramos de mercurio han quedado atrapados en el permafrost del hemisferio norte desde la última Edad de Hielo. El estudio ha sido publicado en el journal Geophysical Research Letters.

"Este descubrimiento cambia las reglas de juego", dijo Paul Schuster, un hidrólogo en el Servicio Geológico de Estados Unidos en Boulder, Colorado y autor principal del estudio. "Hemos cuantificado una reserva de mercurio que no se había hecho anteriormente, y los resultados tienen profundas implicaciones para una mejor comprensión del ciclo mundial del mercurio".

El principal riesgo es el cambio climático el cual podría descongelar gran parte de la capa de permafrost existente en el hemisferio norte. Este permafrost podría liberar una gran cantidad de mercurio y afectar los ecosistemas de todo el mundo debido a que el mercurio se acumula en las cadenas alimenticias acuáticas y terrestres, y tiene efectos neurológicos y reproductivos dañinos en los animales.

"No habría problemas ambientales si todo permaneciera congelado, pero sabemos que la Tierra se está calentando", dijo Schuster. "Aunque la medición de la tasa de descongelamiento por permafrost no fue parte de este estudio, el permafrost descongelado proporciona un potencial para liberar mercurio".

El mercurio liberado podría impactar en el medio ambiente

Los nuevos hallazgos tienen importantes implicaciones para comprender cómo la Tierra almacena mercurio y para la salud humana y ambiental, según James Shanley, un hidrólogo de investigación en el Servicio Geológico de Estados Unidos en Montpelier, Vermont, que no participó en la nueva investigación.

"Este estudio es muy novedoso y hace un gran descubrimiento en un área que previamente había sido ignorada", dijo Shanley. "Muestra que el permafrost representa una gran fuente de mercurio, y si se derrite debido al cambio climático, podría liberarse y podría aumentar significativamente la carga mundial de mercurio".

El mercurio natural que se encuentra en la atmósfera se adhiere al material orgánico del suelo, se entierra en los sedimentos y se congela en el permafrost, donde permanece atrapado durante miles de años a menos que lo liberen.

El equipo de Schuster determinó la cantidad total de mercurio bloqueado en el permafrost utilizando datos de campo. Entre 2004 y 2012, los autores del estudio perforaron 13 núcleos de suelo de permafrost de varios sitios en Alaska y midieron las cantidades totales de mercurio y carbono en cada núcleo. Para representar mejor el permafrost encontrado alrededor de todo el hemisferio norte, seleccionaron sitios con una variedad diversa de características del suelo.

Schuster y sus colegas encontraron que sus mediciones eran consistentes con los datos publicados sobre el mercurio en suelos de miles de otros sitios en todo el mundo. Luego usaron sus valores observados para calcular la cantidad total de mercurio almacenado en el permafrost en el hemisferio norte y crear un mapa de las concentraciones de mercurio en la región.

El estudio encontró aproximadamente 793 gigagramos, o más de 56 millones de litros, de mercurio congelado en el suelo del permafrost del norte. Eso es aproximadamente 10 veces la cantidad de todas las emisiones de mercurio causadas por el hombre en los últimos 30 años, según las estimaciones de emisiones de 2016.

Concentraciones de mercurio al rededor del mundo
Schuster et al./GRL/AGU.

El estudio también encontró que en total (suelo congelado y no congelado) las regiones del permafrost del norte contienen un total de 1,656 gigagramos de mercurio, lo que lo convierte en el reservorio de mercurio más grande conocido en el planeta.

Los científicos aún no están seguros de cuánto del mercurio almacenado afectaría a los ecosistemas si el permafrost se descongelara. Una pregunta importante gira en torno a qué cantidad de mercurio se filtraría del suelo a las vías navegables circundantes.

Si el mercurio es transportado a través de vías fluviales, podría ser absorbido por microorganismos y transformado en metilmercurio. Esta forma de mercurio es una toxina peligrosa que causa daños neurológicos en animales que van desde la discapacidad motora hasta los defectos congénitos.

La liberación de mercurio también podría tener consecuencias globales de gran alcance, según Shanley. El mercurio liberado en la atmósfera puede viajar grandes distancias y afectar comunidades y ecosistemas a miles de kilómetros de distancia.

Schuster cree que la investigación de su equipo les da a los legisladores y científicos nuevos números para trabajar y calibrar sus modelos a medida que comienzan a estudiar este nuevo fenómeno con más detalle. Por eso, tiene la intención de lanzar otro estudio que modela la liberación de mercurio del permafrost a causa del cambio climático. "¿Qué sucede si el permafrost se derrite? ¿Cuán lejos llegará el mercurio en la cadena alimentaria? Estas son preguntas de importantes que debemos responder", finalizó.

El calentamiento global, y el posterior deshielo de los polos podrían tener consecuencias funestas para el equilibrio de la vida en nuestro planeta. Los riesgos abarcan fenómenos como, efecto invernadero, inundación de las costas, aumento de la actividad volcánica y la alteración de los hábitat animales.

Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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