El placebo prescrito honestamente alivia el síndrome de fatiga relacionado con el cáncer

Victor/flickr

El placebo es eficaz para tratar la fatiga que se produce durante la remisión del cáncer, incluso si el paciente sabe que lo está tomando. Esto fue descubierto por científicos estadounidenses que compararon los efectos de los métodos convencionales con el tratamiento con placebo abierto. El artículo fue publicado en la revista Scientific Reports.

Entre los pacientes con cáncer, el síndrome de fatiga relacionado con el cáncer es común: una sensación subjetiva de agotamiento físico y emocional. Este estado se expresa en fatiga general y depresión. Básicamente, está asociado con el estrés, que surge tanto por la presencia de la enfermedad como por el tratamiento resultante, a menudo muy doloroso. Sin embargo, la fatiga del cáncer puede persistir después de un tratamiento exitoso: hasta el 38% de los pacientes informa que tiene fatiga seis meses después del comienzo de la remisión.

Hasta la fecha, hay varias maneras posibles de tratarlo: aumento profiláctico de la actividad física, psicoterapia y medicamentos (psicoestimulantes o sedantes) según las características individuales del curso de la enfermedad. En este nuevo trabajo, científicos de la Universidad de Alabama, EEUU, bajo el liderazgo de Kevin R. Fontaine, probaron el rol del placebo que no tenía una acción fisiológica real en el tratamiento del síndrome de fatiga con el cáncer. Los participantes sabían que estaban tomando placebo. Este método se llama placebo abierto.

El estudio se realizó durante tres semanas: los investigadores seleccionaron a 74 pacientes que completaron con éxito el tratamiento contra el cáncer (de seis meses hasta diez años) e informaron un nivel de fatiga de cuatro a más en una escala de diez puntos. Los participantes se dividieron en dos grupos, a cada uno de los cuales se le asignó uno de los dos métodos de tratamiento: tratamiento tradicional o placebo abierto.

Los participantes del grupo placebo tomaron dos píldoras falsas todos los días durante la duración del estudio. Al final del tratamiento, los participantes informaron, con una prueba estandarizada, una reducción del 29% en la fatiga general (en comparación con el otro grupo) y una mejora del 39% en la calidad de vida afectada por la fatiga. Los mismos resultados mostró el grupo de participantes que se sometieron al tratamiento tradicional: después del experimento se les ofreció tomar placebo, sus índices mejoraron en 23% y 35%, respectivamente.

Los científicos han logrado demostrar que un placebo puede ser eficaz en el tratamiento de ciertos síndromes, incluso si el paciente y el investigador conocen que el preparado no tiene ningún mecanismo de acción fisiológico. También vale la pena señalar que el experimento tiene una serie de limitaciones: una pequeña muestra de participantes y una falta de información sobre lo que se incluyó en el tratamiento tradicional del síndrome. Sin embargo, los resultados positivos, así como el hecho de que el placebo abierto ha demostrado su eficacia en el tratamiento de otras afecciones, indica que este método puede ser prometedor en el tratamiento y la prevención del síndrome de fatiga relacionada al cáncer y debe estudiarse más a fondo.

¿Siempre cansado? Científicos también han desarrollado un test de sangre por el cual se puede descartar la fatiga crónica. 

Elizabeth Ivtushok

 

Texto traducido por María Cervantes

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma


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