La vida en la brutal Kowloon, que fue el lugar más densamente poblado del mundo

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Hasta hace 20 años existió una ciudad amurallada del tamaño de dos canchas de fútbol donde llegaron a vivir hasta 40.000 personas. Su nombre era Kowloon y estaba ubicada dentro de la península de Hong Kong. Era un lugar donde la policía, los inspectores de salud e incluso los recaudadores de impuestos temían visitar. En cantonés, era conocida como la Ciudad de la Oscuridad.

Debido a un vacío legal entre Gran Bretaña y China, este pedazo de tierra se convirtió literalmente en una ciudad sin ley donde uno podía encontrar drogas, prostitución, estafas, mafias... aunque también amistad, colaboración y unidad. Ahora convertido en parque, Kowloon es un recordatorio que, aun en situaciones cuasi-distópicas, los humanos nos adaptamos y podemos superar las dificultades.


Vista aérea de lo que fue la ciudad amurallada de Kowloon
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Fundación y expansión de la ciudad

La historia de la ciudad amurallada de Kowloon se remonta hasta la dinastía Song (960-1297) que la fundó como un pequeño fuerte para combatir a los piratas que amenazaban el comercio de sal en la zona. Sin embargo no adquirió estatus de ciudad hasta la segunda mitad del siglo XIX, cuando el gobierno chino consideró que, a pesar de haber cedido Hong Kong a las autoridades británicas, debía contar con cierto control y presencia militar en la región. La ciudad albergaba, entonces, a 700 habitantes aproximadamente.


Antiguo fuerte militar de Kowloon en 1898
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Sin embargo, en 1899 Gran Bretaña rompió su acuerdo y se hizo cargo de la región de Kowloon, lo que originó que los oficiales chinos huyeran de la zona. Poco después, los británicos también abandonaron la península, y aunque Kowloon permanecía técnicamente bajo su control, la realidad fue que quedó vacío de cualquier autoridad y el enclave se convirtió en un centro de actividad criminal.

Cuando los japoneses invadieron la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial, demolieron la parte más antigua de la Ciudad Amurallada: su muro. Pero la destrucción no evitó que los refugiados chinos se congregaran en el sitio después de la guerra. Los alquileres eran bajos y no había impuestos, ni necesidad por visas o licencias. En 1947 había 2.000 campamentos de ocupantes ilegales en el sitio. Los edificios permanentes siguieron, y antes de 1971, 10.000 personas ocupaban 2.185 viviendas.


Vista exterior de la ciudad en 1972
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A fines de la década de 1980, era el hogar de 35,000 personas. El gobierno intentó limpiar la ciudad varias veces, pero en cada ocasión los residentes amenazaron con crear un incidente diplomático. Su argumento era que la ciudad era parte de China y nunca pertenecería a Hong Kong. Y para evitar dañar las relaciones sino-británicas, el gobierno adoptó una política de no intervención.

Esto llevó a que la ciudad nuevamente se convirtiera en un hervidero de actividad criminal. Las fumarolas de opio, los puestos de heroína, los burdeles y los restaurantes de carne de perro se multiplicaron en los años 50 y 60, y la policía solía hacerse de la vista gorda. Había tres razones para eso: la policía estaba políticamente atada de manos, algunos eran sobornados y era demasiado peligroso.

Kowloon siguió creciendo desproporcionadamente y a mediados de los años setenta, comenzó a crecer hacia arriba con edificios de hasta 12 pisos sin ningún tipo de planificación urbana o ayuda de arquitectos. Debido a este crecimiento orgánico hacia adentro, las construcciones terminaron por ocupar el espacio de las calles, las cuales solían tener menos de un metro de ancho. Como los servicios fueron “autogestionados”, los mismos pobladores instalaron cables telefónicos, de luz o tuberías. Esta telaraña hizo que Kowloon se gane el nombre de “Hak Nam” (la “ciudad de la oscuridad”). Para 1986 su población había alcanzado los 50.000 habitantes, convirtiéndose así en la ciudad con la densidad de población más alta del mundo.


La inexistente planificación urbana hizo que las calles sean oscuras, lo que le dio el sobrenombre de Ciudad de la Oscuridad
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No todo era malo

Sin embargo, a pesar de la anarquía que se vivía en Kowloon, la organización y la autorregulación comenzaron a surgir de forma natural. La ciudad creó escuelas, jardines de infancia, panaderías y carnicerías, todas con un cierto parecido a la sociedad que existía fuera de los límites de la ciudad. La falta de ayuda externa hizo que el sentido de la comunidad apareciera y la gente se ayude una a otra.


Apesar de la anarquía, la gente supo vivir en comunidad
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Como era de esperarse, los niños fueron quienes menos sintieron la locura que ocurría a su alrededor. "No sabíamos que era tan peligroso", cuenta al South China Morning Post, Albert Ng Kam-po, de 45 años, pastor de la Iglesia Evangélica Comunitaria de habla inglesa en Quarry Bay. "Simplemente jugábamos al ping-pong en el pasillo. Los niños subían a los techos y saltaban de edificio en edificio, o arrastraban colchones desechados al techo y saltaban sobre ellos. Eran tiempos felices", añade.

Ida Shum, una ex residente de 62 años que ahora vive en Hung Hom, está de acuerdo en que la gente más peligrosa y pobre de Hong Kong vivía allí. Dijo que era un refugio para mafias como el 14K y Sun Yee On, que controlaban celosamente su territorio.

Pero también dijo que Kowloon era más que eso. Shum describió cómo su vecina siempre la ayudaba a cuidar a sus hijos y cocinaban para el otro. Esto le permitió concentrarse en su trabajo y ganar dinero para alimentar a su familia. "Todos tuvimos muy buenas relaciones en muy malas condiciones. Incluso ahora, muchas personas permanecen en contacto entre sí a pesar de que algunos viejos amigos están en el extranjero", dijo Shum. "La gente que vivía allí siempre era leal. En la ciudad amurallada, el sol siempre seguía a la lluvia". Y eso fue lo que ocurrió en la década de 1990.

El fin de “La Ciudad de la Oscuridad”

En 1987, Margaret Thatcher, la primera ministra británica, cedió la soberanía de Hong Kong a la China comunista. El gobierno chino ejerció su autoridad para anunciar una evacuación de todos los residentes de la ciudad y su demolición. El gobierno de Hong Kong ofreció pagar 384 millones dólares en compensación a los 900 negocios y a los más de 10.000 hogares que tendrían que reubicarse.


La fama de la ciudad le sirvió para ser escenario de peliculas de acción como Crime Story de Jackie Chan
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El desalojo no fue sencillo, durante décadas miles de personas habían crecido y florecido en esa ciudad amurallada. Además, el anuncio de que Kowloon sería demolido hizo que las mafias se mudaran a otras partes de Hong Kong en busca de negocios más lucrativos, lo que hizo que esos últimos años sean los más pacíficos.

Sin embargo, eventualmente todos aceptaron los pagos del gobierno y desocuparon sus casas. De 1988 a 1992, las viviendas se fueron vaciando lentamente. Finalmente en 1993, los últimos en salir fueron forzados por 150 agentes de policía armados que entraron a “limpiar” los restos de la ciudad.

Para el año 1995, la ciudad oscura ya no existía, en su lugar se inauguró el parque Kowloon Walled City Park, el cual aún conserva un antiguo cuartel que data de 1800 llamada Yamen, los restos de la muralla sur y una maqueta de lo que fue la “ciudad oscura”.


Kowloon en la actualidad
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Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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