Hace 2.600 años, los humanos modificaron el clima de África central

Lago Barombi en Camerún. Los altos volúmenes de precipitación en la región (más de 3.000 mm anuales) han asegurado que el lago no se secara durante milenios. /Universidad de Potsdam

La selva de Camerún sufrió una transformación drástica de su ecosistema hace 2.600 años. Hasta ahora se creía que estos cambios habían sido el resultado del cambio climático, pero un estudio publicado recientemente en PNAS asegura que fue culpa de los humannos.

Sedimentos de un lago en el sur de Camerún, analizados por Yannick Garcin, geocientífico del Centro de Geociencias Helmholtz de Potsdam (GFZ, Alemania), han revelado que la llamada "crisis del bosque tropical", que se pensaba (no sin cierta controversia) que era un cambio climático provocado por una disminución en la cantidad y un aumento en la estacionalidad de las precipitaciones, fue, en realidad, consecuencia del crecimiento masivo de la población.

Los científicos encontraron más de 460 hallazgos arqueológicos que indican que los humanos desencadenaron estos cambios en el ecosistema. "La combinación de datos arqueológicos regionales y nuestros resultados de los sedimentos del lago Barombi muestra convincentemente que los humanos impactaron fuertemente en los bosques tropicales de África Central hace miles de años, y dejaron huellas antropogénicas detectables en los archivos geológicos", explica Dirk Sachse, del GFZ.

Superpoblación y recursos naturales

Los restos arqueológicos de más de 3.000 años son raros en África Central, pero desde hace unos 2.600 años, el número de yacimientos aumenta significativamente, lo que sugiere un rápido crecimiento de la población humana, probablemente relacionado con la expansión de los pueblos de habla bantú en África Central. Este periodo también vio el surgimiento del cultivo del mijo perla, el uso de la palma aceitera y la metalurgia del hierro en la región. Al reconstruir tanto la vegetación como el cambio climático de forma independiente, mediante el análisis de fósiles moleculares preservados en el sedimento, el equipo confirmó que hubo un gran cambio en la vegetación durante la crisis del bosque, pero que no fue acompañado por un cambio en la precipitación.

A la era marcada por la alteración profunda de los sistemas terrestres por parte de la humanidad, a partir de mediados del siglo pasado, con la industrialización y nueva tecnologías, muchos científicos se han puesto de acuerdo en llamarla Antropoceno. Un abeto de Sitka, llamado el “árbol más solitario del mundo” por su locación muy remota en Australia, podría tener registro suficiente del clima como para marcar el inicio de esta época en el año 1965. El árbol muestra en su madera (gracias a la prueba de carbono 14) una clarísima huella radioactiva de las pruebas de bombas atómicas realizadas entre 1950 y 1960, a manos de países del hemisferio norte, y el radioisótopo habría sido incorporado en el árbol como dióxido de carbono a través de la fotosíntesis.

Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma


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