Los chimpancés adultos juegan más y con menos agresividad que los gorilas

Gorila. /Pixnio

Se cree que el juego en animales adultos refleja el grado de cohesión social de una especie y, por lo general, es más frecuente en especies con bajos niveles de competencia y altos niveles de afiliación social. Un reciente estudio publicado en PLOS ONE confirma que el juego es más frecuente en chimpancés adultos cautivos que en gorilas en las mismas circunstancias.

El equipo, de las universidades de Pisa y de Turín (Italia) compararon el juego adulto en los chimpancés (Pan troglodytes) y los gorilas de las tierras bajas (Gorilla gorilla gorilla), dos especies de simios con diferentes estructuras sociales. Los chimpancés viven en grupos altamente cooperativos que pueden tener varios machos adultos.

Sin embargo, los grupos de gorilas de las tierras bajas están dominados por un solo macho de espalda plateada y tienen bajos niveles de afiliación social. Los investigadores observaron 15 chimpancés y 11 gorilas en el ZooParc de Beauval, Francia. En total, las observaciones se realizaron durante más de 129 horas para los chimpancés y 135 horas para los gorilas, con diferentes juegos con instrumentos y peleas. 

Los investigadores encontraron que el juego adulto era más frecuente en los chimpancés que en los gorilas, y las sesiones de juego duraban más. Además, en gorilas el juego era más probable que se convirtiera en una verdadera agresión. Parecía que cuantos más jugadores, más inestable era una sesión de juego y más difícil de manejar.

Según los investigadores, que seguirán trabajando en esta línea, estudios futuros mostrarán si las relaciones de afiliación realmente determinan las diferencias en el juego social entre los grandes simios, los hallazgos de los investigadores están en consonancia con las diferencias en la estructura social de los chimpancés y los gorilas de las tierras bajas.

Desde las rutas que recorren los animales migratorios, a los cantos de las ballenas, son muchas las tradiciones o comportamientos que los seres vivos se transmiten de generación en generación, en lo que se ha venido a llamar cultura animal. Sin embargo, se ha pensado mucho tiempo que la humana era la única especie capaz de modificar y desarrollar estas habilidades con el tiempo y transmitir la información mejorada a su descendencia, en un proceso denominado cultura acumulativa. Hasta ahora: un estudio de realizado por investigadores de la Universidad de St. Andrews (Reino Unido) ha demostrado que los chimpancés también pueden transmitir a los más jóvenes habilidades aprendidas por los mayores, e incluso mejorarlas mediante la observación de los demás.

Redacción N+1

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma


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