Adiós a la paradoja de la obesidad: el sobrepeso pone en peligro la vida

Escultura de Fernando Botero en Plaza de Santo Domingo en Cartagena, Colombia. /Wikimedia Commons

La literatura científica deja muy clara la conexión de la obesidad con diversas patologías, desde la diabtes hasta al cáncer. Sin embargo, algunos estudios habían sugerido que el exceso de peso no solo no se asocia con un mayor riesgo cardiovascular, sino que incluso tendría un efecto protector. Según esta teoría, estas personas con sobrepeso que aparentan estar sanas (eso que se llama coloquialmente fofisano) tendrían incluso una vida más larga. Esto recibe el nombre de paradoja de la obesidad, pero la idea ha sido desafiada por un estudio de casi 300.000 personas publicado en el European Heart Journal.

Esta última investigación muestra que el riesgo de problemas cardíacos y vasculares, como ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y presión arterial alta, aumenta a medida que el índice de masa corporal (IMC) supera los 22-23 kg/m2. Además, el riesgo también aumenta de manera constante cuanto más grasa lleva una persona alrededor de su cintura. "Cualquier idea falsa de un posible efecto protector de la grasa en el corazón frente a los riesgos de accidente cerebrovascular debe ser cuestionada", afirma Stamatina Iliodromiti, profesora clínica de obstetricia y ginecología y autora principal del estudio.  

El equipo de investigadores, de la Universidad de Glasgow (Reino Unido), analizaró los datos de 296.535 adultos de ascendencia europea blanca que se encontraban en buen estado de salud cuando se registraron en UK Biobank, que siguió su evolución entre 2006 y 2015, y descubrieron que las personas con un IMC entre 22-23 kg / m2 tenían el menor riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV). A medida que el IMC aumentó por encima de 22 kg / m2, el riesgo de ECV aumentó en un 13% por cada aumento de 5,2 kg / m2 en mujeres y por cada 4,3 kg / m2 en hombres.

En comparación, en las féminas con circunferencias de cintura de 74 centímetros y varones con 83 cm, el riesgo de ECV aumentó en un 16% para ellas y un 10% para ellos por cada 12,6 cm y 11,4 cm de aumento, respectivamente. Se observaron aumentos similares en el riesgo de ECV cuando los investigadores observaron la relación cintura-cadera y cintura-altura y el porcentaje de masa grasa corporal, todos los cuales se consideran formas confiables de medir con precisión la cantidad de grasa que lleva una persona, también conocida como adiposidad.

Los investigadores aseguran que sus hallazgos pueden tener implicaciones para las directrices sobre prevención y control de enfermedades cardiovasculares: mantener un IMC saludable de alrededor de 22-23 kg / m2, puede minimizar el riesgo de desarrollar o morir de enfermedades del corazón, aunque reconocen que puede ser difícil para algunas personas mantener estos niveles, especialmente a medida que envejecen.

La confusión previa sobre la paradoja de la obesidad puede deberse a muchos factores que pueden confundir los resultados de los estudios, sugieren los autores. Por ejemplo, fumar cambia la distribución de grasa en el cuerpo: los fumadores pueden tener un peso menor ya que fumar deprime el apetito y, por lo tanto, el IMC tiende a ser más bajo. Otra razón podría ser que algunas personas tienen una enfermedad existente pero no diagnosticada, que a menudo puede reducir su peso pero también las hace más propensas a morir prematuramente.

Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma


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