Estos nuevos submarinos australianos absorberán el CO2 de manera más eficiente y segura

Submarino. /aspistrategist.org.au

La Organización para la Investigación Científica e Industrial en Australia, junto con la compañía británica Qinetiq, han desarrollado nuevos depuradores, es decir, sistemas para eliminar el dióxido de carbono (CO2) del aire en submarinos. De acuerdo con Defense Aerospace, los nuevos sistemas basados en estructuras organometálicas se instalarán en los submarinos diesel-eléctricos del Proyecto australiano Shortfin Barracuda bloque 1A. 

Bajo el agua, los compartimientos internos del submarino no tienen acceso a la atmósfera. En la medida en que se encuentra bajo el agua en un espacio confinado, la concentración de CO2 aumenta gradualmente con la respiración de la tripulación y con el funcionamiento de algunos equipos. Para mantener el nivel de oxígeno (O2) en los submarinos diesel-eléctricos se usan balones con oxígeno comprimido y sistemas de regeneración químicas en las que una mezcla de peróxidos y superóxidos de metales alcalinos absorbe el dióxido de carbono del aire, emitiendo el calor y el oxígeno utilizados.

Sin embargo, el trabajo de las plantas de regeneración química no es suficiente para mantener un bajo nivel de CO2 en la mezcla de aire en los compartimentos del submarino. Para la purificación complementaria del aire se utilizan depuradores. Actualmente, los submarinos están equipados con eliminadores líquidos químicos de dióxido de carbono, que generalmente funcionan sobre la base de una solución de monoetanolamina. Estas instalaciones son parecidas a las calderas y ocupan mucho espacio. Además, en un accidente, pueden ser peligrosos ya que la monoetanolamina es bastante tóxica.

De acuerdo con la Organización para la Investigación Científica e Industrial en Australia, los nuevos depuradores de estructura organometálica serán más compactos que los modernos sistemas líquidos de eliminación de dióxido de carbono, energéticamente eficientes y seguros. Las estructuras organometálicas son materiales híbridos con una estructura microporosa con un alto grado de porosidad. Entre otras cosas, son capaces de capturar y retener el dióxido de carbono.

Los futuros submarinos australianos, cuya construcción comenzará en 2022, bajo el diseño básico, podrán permanecer bajo el agua hasta 80 días. De acuerdo con los desarrolladores australianos, con los nuevos depuradores basados ​​en estructuras metálicas, la duración de la estadía de los buques en el agua puede aumentar significativamente. Otros detalles sobre el posible desarrollo aún no se han divulgado.

María Cervantes

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, tecnología que suma


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