Día mundial del agua: Este aparato convierte en agua el aire del desierto

Desierto de Arizona. /Wikipedia

Incluso en los lugares más áridos de la Tierra, hay algo de humedad en el aire, y una forma práctica de extraer esa humedad podría ser la clave para sobrevivir en lugares tan secos. Ahora, los investigadores del Instituto Tecnológico de Massatchusetts (MIT, EE.UU.) han demostrado que un sistema de extracción de este tipo podría suplir una necesidad insatisfecha de agua incluso en las regiones más secas del mundo.

El nuevo dispositivo, descrito en la revista Nature Communications, ha sido probado en campo en el aire muy seco de Tempe, Arizona, confirmando el potencial del nuevo método, que incluye algunas mejoras significativas sobre el concepto inicial publicado el año pasado en Science.

El sistema, basado en materiales relativamente nuevos de alta superficie, llamados marcos de metal y orgánicos (MOF), puede extraer agua potable incluso con humedades relativas tan bajas como del 10%. Los métodos actuales para extraer agua del aire requieren niveles mucho más altos: 100% de humedad para los métodos de recolección de niebla y más del 50% para los sistemas de refrigeración por rocío que, además, también suponen un enorme gasto de energía.

El dispositivo de prueba fue alimentado únicamente por la luz solar. Aunque la versión actual solo puede operar en un solo ciclo nocturno con luz solar, la operación continua se posibilita mediante la utilización de abundantes fuentes de calor de baja calidad, como la biomasa y el calor residual, afirman. De ampliarse su producción, su recolección sería equivalente a más de un cuarto de litro de agua por día por kilogramo de MOF, dicen los investigadores. Con una elección óptima del material, la producción puede ser hasta tres veces superior a la de la versión actual.

Dispositivo recolector de agua. /MIT

Según Evelyn Wang, profesora en el Departamento de Ingeniería Mecánica del MIT (Massachusetts Institute of Technology) y autora principal del trabajo, el siguiente paso es trabajar en la ampliación del sistema y aumentar su eficiencia. "Esperamos tener un sistema que pueda producir litros de agua", concluye.

The Nature Conservancy (TNC), una ONG internacional dedicada a la conservación de la biodiversidad y el medio natural, publicó en 2014 un informe sobre las 500 ciudades más grandes del mundo que se estima que se encuentran en una situación de estrés hídrico, que sucede cuando la demanda de agua es más alta que la cantidad disponible durante un periodo determinado, o cuando su uso se ve restringido por su baja calidad. Según la UNESCO, cerca de 1.200 millones de personas ya viven en áreas donde el agua escasea físicamente; y la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que 850 millones no tienen posibilidad de beber saludablemente. 

Entre el desafortunado Top 11 se encuentran dos ciudades latinoamericanas: São Paulo (Brasil), la primera de la lista, y Ciudad de México, en el número ocho. Se trata de dos de las ciudades más pobladas del mundo, y en el caso de la mexicana, la medalla de oro en población de América Latina con 21 millones de personas (una cifra similar a la que alcanza la zona metropolitana de São Paulo, cuya ciudad principal supera los 12 millones).

Beatriz de Vera
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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