La “megaestructura alienígena” acaba de romper un nuevo record

 NASA / JPL-Caltech

Hace algunos años se descubrió una estrella que fue catalogada como la más misteriosa del universo. Llamada KIC 8462852 o Estrella de Tabby (en honor a la astrónoma Tabetha Boyajian, quién lideraba el equipo que empezó a estudiar a fondo este astro), esta estrella es más grande que nuestro sol y tiene una peculiar forma de brillar.

Entre las explicaciones más polémicas que se ofrecieron, se encontraban que el astro tenía una “megaestructura alienígena” rodeándola. Aunque un estudio publicado en ArXiv.org rompió con el misterio y explicó que tan solo era un anillo de polvo, y no un objeto gigante entre la estrella y nosotros.

Nuevo oscurecimiento

Ahora la estrella de Tabby ha vuelto a mostrar una extraña característica. De acuerdo al blog de observación dirigido por la Dra. Boyajian, la misteriosa estrella se ha atenuado al menos un 5% (tal vez hasta un 10%) rompiendo el récord de la mayor caída desde los datos recopilados por Kepler en 2011. El oscurecimiento comenzó el 16 de marzo, cayendo un 4%, antes de volver a la normalidad; y luego oscurecer nuevamente el 26 del mismo mes.

"Hoy tenemos noticias muy grandes: los datos tomados en TFN anoche muestran que el flujo bajó un 5%", escribió Boyajian. "Esta caída ahora ha sido confirmada por el observador de AAVSO, John Hall. Parece que hemos batido el récord establecido la semana pasada en la caída más profunda observada desde Kepler".

Aún no sabemos lo que esto significa, pero los datos ayudarán a construir un mejor perfil de la estrella distante de 1.280 años luz para ayudar a descubrir por qué se atenúa de la forma en que lo hace.

El objetivo principal de Kepler es buscar estrellas atenuadas, ya que así es como encontramos exoplanetas. Cuando un planeta pasa entre una estrella y la Tierra a medida que gira, atenuará la estrella en una pequeña cantidad, un 1%, a intervalos regulares. Pero Tabby no sigue este patrón. Su oscurecimiento es muy irregular, ocurre a intervalos impredecibles, y en diversos grados. En las observaciones de Kepler del 2011, disminuyó hasta en un 22%. Tuvo varios eventos importantes de atenuación a lo largo de 2017, en mayo, junio, agosto, septiembre, octubre y noviembre / diciembre.

Ninguna hipótesis parece explicar toda la rareza

Por otro lado, los archivos de datos revelaron recientemente que, además de la atenuación, la estrella también ha pasado por períodos de brillo significativo en el pasado. Y parte de lo que es tan desconcertante sobre KIC 8462852 es que ninguna hipótesis parece explicar toda la rareza.

Aunque la idea de una “megaestructura alienígena” fue la que más cautivó al público, esta fue descartada por los científicos cuando se descubrió que algunas longitudes de onda de luz estaban bloqueadas más que otras. Si una estructura la estuviera ahí, bloquearía todas las longitudes de onda.

Otras teorías menos exóticas incluyen un planeta anillado pasando frente a la estrella, ya sea absolutamente enorme o uno más pequeño con un bamboleo orbital; un enjambre de cometas; basura espacial; la estrella tragandose un planeta; o algo sucediendo dentro de la estrella misma. Pero la explicación más probable es una nube desigual de polvo girando alrededor de la estrella, ya que eso bloquearía la luz ultravioleta más que la luz infrarroja. De todos modos, tendría que ser muchísimo polvo y estar muy disperso para bloquear tanto porcentaje de la estrella porque, como comparación el gigante Júpiter solo bloquea un 2% de la luz de nuestro Sol (una estrella más pequeña que Tabby).

Se han observado otras dos estrellas con fluctuaciones de luz peculiares similares. La enana blanca WD 1145+017 tiene caídas de hasta 30% en su flujo estelar, lo que posiblemente indica un disco de polvo. Y se ha observado que la estrella variable RZ Piscium, que emite grandes cantidades de radiación infrarroja, se oscurece erráticamente hasta en un 10%. Probablemente el polvo también sea el culpable.

Los misterios siempre están presentes en la ciencia (especialmente en el espacio), aunque muchas veces solo sea cuestión de tiempo para resolverlos. Hace poco unos estudiantes, con ayuda de un satélite, resolvieron un misterio que tenía más de 60 años vigente.

 

Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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