Un dinosaurio de nueve metros carnívoro y con garras afiladas, hallado en La Patagonia

Interpretación artística de 'Tratayenia rosalesi'./CMNH

Aunque muchas nuevas especies de dinosaurios se han descubierto en las últimas décadas, grupos enteros de estos animales permanecen envueltos en el misterio. Una de ellas es la Megaraptoridae, una oscura manada de depredadores que aterrorizaron a Sudamérica y Australia durante las etapas media y tardía del Período Cretáceo, el tercer y último período de tiempo de la Era de los Dinosaurios. Ahora, paleontólogos del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional del Comahue en Neuquén (Argentina), han descubierto un miembro nunca antes visto de este grupo variopinto que arroja luz sobre la estructura esquelética de los megaraptóridos y los roles que desempeñaron en sus entornos desaparecidos hace mucho tiempo: Tratayenia rosalesi.

Esta nueva especie se basa en huesos fósiles recolectados en la provincia de Neuquén, Argentina, ubicada en la parte norte de la región salvaje y azotada conocida como la Patagonia, lugar que habitó hace aproximadamente 85 millones de años, según el estudio, publicado en Cretaceous Research.

Tratayenia es el primer miembro de Megaraptoridae en preservar la serie completa de vértebras de cadera, y como tal, da una idea de la anatomía de esta parte del esqueleto en estos poco conocidos carnívoros del Cretáceo. Se identifica a partir de muchas vértebras de la espalda y todas las de la cadera, además de las costillas y partes de la pelvis. A pesar de lo incompleto del esqueleto, los huesos muestran características únicas que muestran que pertenecen a una nueva especie. La nueva criatura también puede ser el megaraptórido geológicamente más joven que se haya encontrado en cualquier parte del mundo, lo que demuestra que estos depredadores sobrevivieron hasta hace al menos 85 millones de años, acercándose al final de la era de los dinosaurios. Su nombre viene del lugar en el que se encontró, Tratayén, y de su descubridor, el cazador de fósiles Diego Rosales.

Reconstrucción especulativa de 'Tratayenia rosalesi' mostrando los huesos preservados. /CMNH

Los megaraptóridos tenían cráneos proporcionalmente largos y bajos con muchos dientes afilados y dentados; huesos llenos de bolsas de aire como las de sus parientes modernos, pájaros; y lo más sorprendente, según los científicos, son sus extremidades anteriores largas y poderosamente musculosas que estaban inclinadas con garras gigantescas en los dos dedos internos de cada mano. Con más de nueve metros de longitud, fueron los depredadores más grandes y mortales del sur de América del Sur desde hace aproximadamente 95 a 85 millones de años. Usaron sus enormes garras de mano para atrapar y someter a sus presas, incluidos otros dinosaurios. Para Lamanna, "las garras de Megaraptorid son el material de las pesadillas: ganchos de carne afilados como cuchillos de más de un pie de largo. Wolverine de los X-Men no tiene nada con estos tipos".

Aún así, a los científicos les queda mucho para aprender sobre los megaraptóridos. Por un lado, sus relaciones evolutivas con otros dinosaurios carnívoros son poco conocidas, y algunos científicos argumentan que están relacionados con carnívoros del Hemisferio Sur, como Carcharodontosaurus y Giganotosaurus, mientras que otros sostienen que los megaraptóridos son primos cercanos de T. rex. Aunque Tratayenia no ayuda a resolver este acertijo en particular, una respuesta puede estar a la vista.

Beatriz de Vera
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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