Buenas noticias: las ranas de Panamá se está recuperando de mortal infección

Wikimedia Commons

El hongo quitridio ha estado causando estragos en la población de anfibios de Centro América, tanto así que en algún momento se temió los lleve a la extinción. Sin embargo, de acuerdo a una investigación publicada en Science, en Panamá 9 de las especies afectadas están evolucionando haciéndose resistente a la infección y hasta casi recuperar niveles previos.

El hongo quitridio (Batrachochytrium dendrobatidis) ha estado causando muertes masivas de anfibios en todo el mundo desde la década de 1980, debido a la enfermedad micótica de quitridiomicosis, que ataca las secreciones de la piel de los pequeños batracios.

Y desde el 2004 (fecha en la que el hongo llegó a Panamá), las poblaciones de muchas especies cayeron en picado. Entre las víctimas se encontraban las ranas arlequín (Atelopus varius), que ahora están en peligro crítico, y las ranas comunes (Colostethus panamansis). 

La evolución está haciendo su trabajo

Sin embargo, los estudios realizados por la ecologista patóloga Jamie Voyles en la Universidad de Nevada en Reno y su equipo de investigadores muestran que, a pesar de que el hongo quítrido aún está presente, ha habido una recuperación constante en 9 de las 12 especies de anfibios.

Las pruebas del equipo muestran que el hongo es tan mortal como antes, por lo que la explicación más probable es que estas especies, de alguna manera, han desarrollado resistencia. Además, la recuperación no es generalizada y es modesta, advirtió Voyles. Una de las ranas que goza de una de las recuperaciones más notables es la esquiva rana cohete, que obtuvo su nombre debido a su velocidad. "Nos ofrece esperanza", admite Voyles.

Sin embargo, estudios previos sugieren que originalmente había alrededor de 70 especies de anfibios en esta área, de las cuales 50 fueron afectadas por quitridios. Entonces, las 9 especies en recuperación probablemente representen solo el 20% de todas las especies que disminuyeron debido al hongo.

"Nos enfocamos en las 12 especies porque teníamos números razonables para trabajar", dice Voyles. "Las especies restantes pueden perderse o estar todavía afuera, por lo que debemos seguir monitoreando", añade.

Aquellas ranas que se han recuperado parcialmente todavía enfrentan muchas otras amenazas, desde la pérdida de hábitat y nuevas enfermedades hasta el cambio climático. Las muertes masivas causadas por el hongo probablemente han destruido una gran cantidad de diversidad genética, dejando a las ranas con menos posibilidades de poder evolucionar rápidamente y adaptarse a los cambios futuros.

A pesar de ser animales de un aspecto que a muchos les podría parecer desagradable, las ranitas son seres fascinantes y cada vez estamos descubriendo nuevas especies, como las ranas del tamaño de una uva encontradas en Perú, o las ranas transparentes que parecen ser de cristal descubiertas en las selvas ecuatorianas.


Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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