Sistema chileno predijo sismo con un minuto de anticipación

Un equipo de cuatro ingenieros chilenos detectó y avisó con casi un minuto de anticipo el movimiento sísmico de 6,2 Richter, con epicentro próximo a Punitaqui, en la región chilena de Coquimbo (entre las regiones de Atacama y Biobío). La noticia sobre este sistema, llamado Xancura, fue reportada por el diario Las Últimas Noticias.

Los autores del sistema son Carlos Bottner, José Río, Javier Celedón y Mauricio Godoy. De acuerdo a medios chilenos, los ingenieros supieron de una millonaria propuesta de investigadores japoneses al gobierno de Sebastián Piñera para venderle un sistema de alerta temprana. Así, el equipo intentó perfeccionar su propio método de detección con las mismas funciones pero a menor costo.

Empezaron instalando un acelerómetro de alta sensibilidad de origen alemán en Pichilemu (ciudad costera en la región O’Higgins), el que captó olas de la zona que azotaban la superficie, “con lo que aprendimos a calibrarlo”, según contó Bottner al referido medio. Luego, lo afinaron durante las réplicas de distintos eventos sísmicos hasta que esta mañana comprobaron que funcionaba muy bien como un sistema de alerta temprana: los despertó 57 segundos antes de que pudieran sentir el temblor, que ocurrió a las 7:19 am.

Así funciona

Los dispositivos que emiten la alerta se conectan a una red de 60 estaciones de monitoreo distribuidas entre La Serena y Concepción. Estas últimas “miden la aceleración y velocidad de la oscilación en las ondas sísmicas, calculando la intensidad del movimiento y transmitiéndolo al centro de control en EEUU, el que discrimina si efectivamente se trata de un sismo o la señal responde a otro origen”.

Acto seguido, tras pasar por el centro un algoritmo calcula la intensidad que se podrá sentir en distintas localidades y el tiempo en el que el sismo las alcanzará, generando la alarma. Interesante es la forma en que se provee la información: esta llega en “una pantalla que tiene a su lado dos cajas, una con una alarma sonora y un semáforo que indica si el sismo es leve, moderado o fuerte, y otra con una batería y un procesador”.

De acuerdo a Bottner, las ondas siempre viajan más lento que la señal de Internet que transporta la información. La ventaja es que los sensores están cerca del epicentro y a la primera vibración despachan la información al circuito. El receptor en Santiago, que emite la alerta, recibe la señal más rápido que la llegada del propio sismo.

Dependiendo de la distancia entre el aparato y el epicentro, la notificación puede ser más o menos rápida. De estar a 240 km, la notificación podría llegar con un minuto de antelación. A 40 km, el tiempo se podría reducir a 10 segundos.

El objetivo no es llegar a las personas directamente, sino a sistemas informáticos como ascensores o puertas de estacionamiento, entre otros que podrían verse comprometidos ante eventos de gran intensidad. De acuerdo a Sergio Barrientos, director del Centro Sismológico Nacional chileno, quien no conoce el proyecto, es una buena señal el hecho de que el sistema de prevención temprana esté basado en una red de sensores y no en uno solo, “lo que permite disminuir las falsas alarmas”.

Actualmente, Japón cuenta un sistema de alerta temprana que permite avisar de sismos a la población incluso con varios segundos e incluso minutos de anticipación el momento de ocurrencia de un sismo.  México es otro país sísmico que tiene una serie de sensores a lo largo de la costa para predecir desastres de forma temprana.

 

Daniel Meza
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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