Los diamantes encontrados en un meteorito provendrían de un antiguo planeta del Sistema Solar

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En 2008, un meteorito cayó en el desierto de Nubia en Sudán, dentro de él se encontró pedazos de diamantes. Y, según un nuevo estudio, estos cristales de meteoritos proporcionan la primera evidencia física de un antiguo bloque de construcción perdido desde los albores del sistema solar.

En el estudio, publicado en Nature Communications, un equipo de investigación descubrió que el meteorito Almata Sitta alguna vez perteneció a un protoplaneta, uno de los diez primeros mundos que experimentaron impactos y acumulaciones para finalmente crear los planetas rocosos en nuestro sistema solar.

Los pedazos de diamantes dentro del meteorito tienen un registro convincente de estos protoplanetas y sus colisiones, según el estudio. Hasta ahora, la existencia de estos mundos tempranos solo fue predicha por los modelos de simulación.

El meteorito de diamante parece haberse originado en un protoplaneta entre el tamaño de la luna y el de Marte que colisionó con otros objetos durante los primeros 10 millones de años del Sistema Solar y ya no existe como un todo, de acuerdo con una declaración sobre el estudio reciente. Estos choques fueron grandes y enérgicos y, en el caso del cuerpo principal del meteorito cargado de diamantes, causaron interrupciones catastróficas que los cristales capturaron.


Imagen de una matriz de diamante deformada en el meteorito Almata Sitta MS-170.
Nabiei et al

“Cápsulas de tiempo”

Los diamantes pueden actuar como cápsulas del tiempo: atrapan minerales cercanos durante el proceso de formación y, con su resistencia y estabilidad, preservan el material que los científicos llaman inclusiones. En la Tierra, los diamantes se utilizan para identificar la estructura y la composición de las capas profundas del planeta.

Por lo tanto, los diamantes del meteorito revelan información sobre su protoplaneta principal. El análisis del meteorito Almata Sitta revela que se trata de una ureilita, un tipo raro de roca espacial que proviene de cuerpos celestes que son lo suficientemente grandes como para generar calor interno al principio de su historia a fin de producir núcleos metálicos rodeados por rocas. Lo cual quiere decir que la roca Almata Sitta proviene de un gran asteroide o planeta primitivo, dijo el equipo de investigación.

En el nuevo estudio, el autor principal Farhang Nabiei, científico de materiales de la École Polytechnique Fédérale de Lausanne, en Suiza, y sus colegas detallaron lo que encontraron al analizar las inclusiones dentro de los diamantes de la ureilita.

Los científicos utilizaron microscopía electrónica de transmisión para estudiar el entorno de alta presión que formaba los cristales y alteraron los minerales a su alrededor. Nabiei y su equipo determinó que la composición y las formas de las inclusiones dentro de los diamantes se deben haber formado a altas presiones (más de 20 gigapascales).

Esto significa que el cuerpo principal del meteorito Almahata Sitta provino de un protoplaneta grande como Mercurio o Marte, y que los fragmentos restantes de esta roca espacial son lo que queda de este antiguo cuerpo celeste. "Hubo planetas enteros que fueron destruidos, y ahora lo sabemos a partir de pruebas sólidas, no solo de simulaciones", dice Nabiei.

"Si tienen razón sobre esto, entonces tal vez algunos de los meteoritos que tenemos fueron originalmente residentes del sistema solar primitivo", dice Bill Bottke en el Southwest Research Institute en Boulder, Colorado. "Entonces podríamos aprender más sobre la formación de planetas porque estamos muestreando directamente las cosas que vivieron allí cuando se estaban formando".


Fragmento negro del meteorito destaca en el desierto rojizo de Sudan
NASA Ames

Opiniones encontradas

Sin embargo otras investigaciones han sugerido que el objeto que se rompió en las ureilitas era mucho más pequeño, y algunos especialistas dicen que esto no es prueba suficiente de que realmente provino de un cuerpo del tamaño de un planeta.

"Este meteorito proviene del cinturón de asteroides, y la masa total del cinturón de asteroides es alrededor del 4% de la masa de la luna", dice Dante Lauretta en la Universidad de Arizona en Tucson. "Si el cuerpo del [planeta] padre era tan grande, ¿dónde está el resto? Estás hablando de un factor de 100 veces más material del que existe actualmente en el cinturón de asteroides".

Otro problema es la dificultad de romper un objeto tan grande sin fundir todas las piezas. Se requeriría una enorme cantidad de energía para reventar un objeto tan grande como la luna o incluso más grande, dice Conel Alexander en la Institución Carnegie en Washington, DC. "No sé si las rocas sobrevivirán intactas o se derretirán o vaporizarán".

Es difícil saberlo con certeza, porque no se puede romper exactamente dos objetos del tamaño de una luna en el laboratorio. Pero si el cuerpo de origen de la ureilita realmente existió, estaría entre los bloques de construcción más grandes que formaron la Tierra y los otros planetas rocosos, este fragmento podría ser una ventana hacia el tiempo cuando nuestro mundo se estaba formando.


Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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